Septiembre 2017


05/09/2017

NOTICIA. El 05/09/2017, en  la ciudad de Xiamen, China, concluyó la IX Cumbre de los países BRICS

Comentario

El rumbo de los BRICS

En todo recorrido el destino final marca el rumbo principal, y el ritmo de la marcha determina el grado de avance hacia el destino.

Los BRICS, desde su constitución como reunión de las principales economías emergentes: Brasil en Latinoamérica; Rusia, India y China en el espacio euroasiático, y Sudáfrica en África, han ido transformándose de ser un foro de encuentro de estas naciones a la formación de un bloque con importantes conexiones político económicas.
El acrónimo BRIC fue utilizado por primera vez en el año 2003 por el Grupo Godman Sachs para definir a las cuatro potencias económicas emergentes: Brasil, Rusia, India, China. En el año 2009, los máximos representantes políticos de las naciones BRIC se reunieron por primera vez en Yekateronburg, Rusia, y desde entonces se han venido reuniendo en un encuentro anual: en el 2010 en Brasilia, Brasil; en 2011 en Sanya, China, en la cual se incorpora Sudáfrica, pasando a denominarse BRICS; 2012 en Nueva Delhi, India; 2013 en Durban, Sudáfrica; 2014 en Fortaleza, Brasil; 2015 en Ufa, Rusia; 2016 en Goa, India, y la última recién concluida en Xiamen China.
En todas la cumbres se irían estableciendo mecanismos de cooperación que tendría su resultado más notable en el año 2014 en la cumbre de Fortaleza en Brasil, en la que se acuerda el establecimiento de un Banco de Desarrollo con un desembolso inicial de 50.000 millones de dólares, de los que cada país aporta una quinta parte, y de un fondo de reserva dotado con 100.000 millones, de los que China aporta 41.000 millones; Rusia, Brasil e India 18.000 millones cada uno y Sudáfrica los 5.000 millones restantes, estando la entidad destinada a la financiación de proyectos de infraestructura de los países fundadores, pero también para ofrecer capital a otros países en vías de desarrollo.
Los BRICS agrupan al 44% de la población mundial, el 23% del PIB mundial y han contribuido a más de la mitad del crecimiento mundial en la última década, principalmente por los buenos resultados de la India y China, convirtiéndose en el principal motor de la economía mundial. Según un informe de Alibaba, uno de las mayores empresas de comercio electrónico de China, los BRICS sumaron el año 2016 1.460 millones de internautas y 720 millones de compradores en línea. Las ventas minoristas sobrepasaron los 876.000 millones de dólares, que representan el 47% del total global, cifra que se espera escale al 59% para el año 2022, dado el gran potencial que tienen estos cinco países en la cooperación relacionada con el comercio electrónico.
Sin embargo, la marcha de la economía global y particular de cada nación sigue dependiendo de dos proyectos globales que rigen el mundo, el más fuerte basado en la hegemonía y la excepcionalidad de las naciones que componen el G7 lideradas por EEUU para regir los asuntos económicos y financieros internacionales, y en la actualidad otro proyecto iniciado con el grupo BRICS, que progresivamente se abre paso basado en la colaboración política y económica de las potencias emergentes y de los países en desarrollo bajo las premisas de igualdad en las relaciones internacionales, no injerencia en los asuntos internos del otro, beneficio mutuo y desarrollo económico compartido.
Esta dualidad de proyectos, inexistente hace una década, por la preponderancia global de G7 y por la escasa articulación de las principales economías emergentes, en la actualidad se perfilan nítidamente. La crisis financiera del 2008 que ha ralentizado el crecimiento de las economías desarrolladas, y el auge principalmente de China en los últimos años en medio de un escenario mundial de bajo crecimiento económico, han permitido crear las condiciones para la progresiva consolidación del grupo BRICS.
La cumbre de Xiamen se ha celebrado con la voluntad de dar impulso a esta corriente global de naciones con la apertura hacia un BRICS plus con la participación de nuevas naciones. Un avance en esa dirección ha sido la reunión el 05/09/2017 en el marco de la cumbre de los BRICS, de los líderes de Egipto, México, Tayikistán, Guinea y Tailandia, sobre Mercados Emergentes y Países en Desarrollo, y el encuentro de más de 1.200 empresarios representantes de 600 empresas con proyección internacional.

La formación de una corriente económica y política bajo los postulados de los BRICS, es un proyecto civilizatorio nuevo en la historia de la humanidad desde que se iniciara en el siglo XVI el comercio marítimo de ultramar a escala global por las potencias europeas. Desde entonces y hasta la Segunda Guerra Mundial las relaciones internacionales estuvieron motivadas por la pugna de estas potencias por la hegemonía global y la colonización de territorios de ultramar.
España, Gran Bretaña, Francia, y Portugal, se disputarían el dominio del comercio y el sometimiento de territorios y poblaciones a escala global. España dominaría la actual América de habla hispana y Filipinas; Portugal tendría bajo su administración a Brasil y territorios en África y Asia; Gran Bretaña y Francia incorporarían grandes territorios en Asia y América del Norte.
Las rivalidades imperiales en suelo europeo por el control del centro del sistema mundial tendría su primera gran confrontación en los primeros quince años del siglo XIX con el proyecto imperial francés de Napoleón de dominar Europa. La invasión napoleónica de España dejaría sin regencia sus dominios en América Latina lo que impulsaría la posterior independencia de estos territorios inspirada en la independencia de EEUU de Gran Bretaña (1776), y supondría el fin del imperio español de más de tres siglos. La derrota definitiva en 1815 de Napoleón, dejaría a Gran Bretaña como el dominador casi absoluto del comercio marítimo global, ello unido a su liderazgo en la primera revolución industrial le convertiría en el imperio más poderoso durante los siguientes cien años.
El dominio colonial, con la excepción de los nuevos países americanos que quedaron bajo la tutela de EEUU, se extendería por Asia y África. Las naciones europeas se repartirían durante el siglo XIX el mundo, siendo Gran Bretaña y Francia quienes ocuparían más territorios. Sin embargo, la lucha entre las potencias europeas en suelo europeo por dominarse unas a otras continuó, pues el cambio de poder en Europa suponía que el dominio colonial cambiase de facto de dueño.
Esta lucha se acrecentó con el surgimiento de Alemania en la segunda mitad del siglo XIX como una nueva potencia europea, pero que disponía de muy pocos territorios bajo dominio colonial limitados a algunas regiones del África austral. La Primera Guerra Mundial (1914-1918) supondría la mayor confrontación de los diferentes imperios europeos por el control absoluto del centro económico y administrativo mundial, en la que Alemania saldría derrotada. No obstante, el resurgimiento imperial de Alemania bajo el poder de los nazis, le llevaría a pretender de nuevo el dominio absoluto de Europa apostando por la derrota militar de Francia, Gran Bretaña y la URSS.
La derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) cambiaría el mundo. Las dos potencias victoriosas: EEUU y la URSS, establecerían un nuevo orden mundial en el que los viejos imperios coloniales europeos francés y británico quedaron relegados. Y, al igual que sucediera con el colapso del imperio español tras el vacío de poder en los territorios americanos por la invasión napoleónica de España, el eclipse imperial de Gran Bretaña y Francia después de la Segunda Guerra Mundial crearía un vacío de poder en las colonias bajo su dominio que favorecería el proceso descolonizador a lo largo de la segunda mitad del siglo XX y daría lugar al conjunto de naciones actuales.
Con el nuevo orden mundial desapareció el modelo imperial colonial, pero éste sería reemplazado por un modelo neocolonial con dos centros globales: EEUU y la URSS. El dominio neocolonial, a diferencia del colonial, no mantiene una administración directa en los territorios ocupados, sino que se ejerce bajo la tutela de las potencias centrales en beneficio del país dominante. La URSS lo haría con los países del este de Europa y EEUU con los países latinoamericanos. Los intentos de algunos países por romper con sus respectivas metrópolis, llevaría a someterlos más férreamente, como lo hizo la URSS en la revuelta de Checoslovaquia en 1968, y EEUU con el apoyo a cruentos golpes militares en América Latina, como en Chile en 1973.
Tras la desaparición de la URSS en 1991, EEUU tendría el camino expedito para afianzarse como única potencia global. En la última década del siglo XX EEUU vio la oportunidad de someter a su tutela a los países de la antigua URSS. La desconfianza de la población de los países del este de Europa hacia Moscú fraguada durante toda la Guerra Fría le ha ido permitiendo incluir a estos países bajo su patrocinio, pero en el caso de Rusia la cuestión ha sido diferente. Los últimos años del siglo XX fueron para Rusia devastadores, el crack económico vino acompañado de riesgos reales de desmembración del país por élites de antiguos funcionarios enriquecidas bajo la URSS que aspiraban a crear sus propias repúblicas, para perpetuarse en el poder.
Esta situación comenzaría a cambiar en la primera década del siglo XXI. La unión de las clases populares y de la clase empresarial patriótica en torno a Rusia Unida y su carismático líder Vladímir Putin, le ha permitido a Rusia recuperar su plena soberanía y erigirse de nuevo como una potencia mundial. La recuperación de Rusia tras la postración en la que quedó después de la disolución de la URSS, ha sido la mayor derrota política geoestratégica que ha tenido EEUU en el presente siglo tras haber tenido casi todo el poder mundial en sus manos a finales del siglo XX, una cuestión que EEUU no termina de asumir habiendo convertido a Rusia en su principal adversario global.
Los hechos históricos han demostrado que en la estrategia de la dominación global la fortaleza de los dominadores es relativa a la debilidad de los dominados. La colonización durante más de 400 años por parte de las potencias europeas fue debido no solo a que tenían armas más sofisticadas que los pueblos a los que sometían, sino principalmente porque los mismos carecían de la fortaleza ideológica y política para constituirse en pueblos y naciones fuertes. La facilidad con la que España, Francia o Gran Bretaña sometieron a continentes enteros contrasta con la imposibilidad de mantener sus imperios cuando los pueblos se dotaron de la ideología y determinación política para constituirse en pueblos y naciones libres. La fuerza política de la descolonización hizo fuertes a los débiles, y con ello los fuertes perdieron gran parte de su poder.
En el periodo neocolonial del último medio siglo, la fortaleza de la corriente hegemónica del G7 se ha venido basando no solamente en su preponderancia económica y financiera, sino en la debilidad económica de las naciones sometidas al neocolonialismo, el cual, el G7 ha perpetuado para dejarlas ancladas económicamente como meros suministradores de materias primas y mano de obra barata.
Los proyectos para ofrecer una alternativa al neocolonialismo por parte de organizaciones internacionales como el Movimiento de los países no Alineados han tenido poca relevancia por su escaso peso e interconexión económica, pero el proyecto liderado por los BRICS tiene una sólida base económica pues concentra el 23% del PIB mundial, en comparación con el 12% en el año 2007, y han contribuido a más del 50% del crecimiento mundial desde esa fecha, cuestión que se ira acrecentando con el paso del tiempo, y en ese recorrido los débiles, van ganando en fortaleza.
La proyección de futuro de los BRICS solo puede ser el de su propio crecimiento económico y el de contribuir a la prosperidad de todos los países en desarrollo. En la medida que se avance en ese camino, la corriente hegemónica que ha afianzado su poder sobre la debilidad de los países en desarrollo perderá poder y vigencia, y el cambio en la composición del PIB global determinará a su vez un cambio en la arquitectura financiera y monetaria mundial actualmente bajo el control casi exclusivo del G7, lo que supondría, llegado ese momento, el declive irreversible de la corriente hegemónica.
Tras la cumbre de Xiamen la aspiración de las potencias emergentes y de los países en desarrollo para una prosperidad compartida ha cobrado un nuevo impulso. Al igual que sucedió con la descolonización ha comenzado un proceso imparable de cambio civilizatorio, esta vez hacia una relación equitativa entre naciones, de la que los BRICS tendrán que ser un buen ejemplo y precedente para que tal alternativa al modelo hegemónico, prospere.

Agosto 2017


18/08/2017

NOTICIA. El mundo civilizado queda conmocionado por el ataque del Estado Islámico en Barcelona.

Comentario
17/08/2017. Con Barcelona siempre en la Memoria

La solidaridad y la compasión, nos hace más humanos, con-padecer es padecer con el otro, con el que sufre, es hacer su dolor como propio, sentir su sufrimiento y saber que solo podremos estar moralmente satisfechos cuando hagamos lo posible por acabar con el dolor de toda la humanidad. (JC)
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La necesaria unidad internacional contra el Estado Islámico

El Estado Islámico asumió el despiadado ataque perpetrado en el paseo de las Ramblas de Barcelona que ha dejado más de una decena de muertos y más de  cien heridos de pacíficos transeúntes entre los que se encontraban varios niños.
El Estado Islámico inspirado en su inhumana ideología wahabita de muerte y destrucción ha venido extendiendo la frustración de sus progresivas derrotas con sangre y fuego ampliando la barbarie de sus actos más allá de su autoproclamado Califato en territorios de Irak y Siria.
La falta de unidad de las fuerzas antiterroristas internacionales en Siria le está permitiendo perpetuar el control de territorios principalmente en Al Raqa y Deir Ezzor a orillas de río Éufrates. La victoria sobre el Estado Islámico no será policial como, en su laxitud para combatirlo en sus feudos, la presentan los mandatarios occidentales. Su incapacidad para forjar una sólida alianza con el Gobierno Sirio, Rusia e Irán, por sus ambiciones neocoloniales contra el legítimo gobierno sirio, permite el aliento en sus últimos estertores en Siria al Estado Islámico.
La ideología wahabita en la interpretación por el Estado Islámico resulta tan despreciable como en su día lo fue el fascismo. El genocidio de las personas que no comparten su confesión wahabita, como han sido los cristianos en Siria, y el sometimiento a la esclavitud de los civiles en los territorios que ocupa, es un desafío que la civilización humana no puede tolerar. Se precisa, por encima de las diferencias, de la unidad internacional, como en su día se hizo con el fascismo,  para erradicar esta ideología que recluta adeptos en decenas de países del mundo, y acabar política y militarmente con sus seguidores.
Mientras no se tome ese camino de unidad para poner fin definitivamente al Estado Islámico, el terror seguirá pendiendo como una espada de Damocles sobre la población civil del mundo.

Artículo relacionado:

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14/08/2017

NOTICIA. La firma de investigación y consultoría de mercados globales Ipsos, en su informe mensual de julio del 2017 ofreció una encuesta de percepción en 26 países  sobre ¿Qué preocupa al mundo?.

Comentario

Una visión perceptiva sobre qué preocupa al mundo

Ipsos Group SA, es la tercera agencia mundial de investigación de mercado global y de consultoría con sede mundial en París, dispone de oficinas en 88 países, empleando a 16.530 personas. El informe del mes julio publicado recientemente sobre percepción de ¿Qué preocupa al mundo?, abarca 26 países que concentran el 82,5% del PIB mundial y el 57,7% de la población mundial, los países en cuestión son:
Fuentes: Ipsos y  Wikipedia. Elaboración propia

La encuesta se divide en dos grandes apartados: el primero se realiza sobre 17 variables para conocer en que grado preocupan a la población cada una de las cuestiones planteadas, éstas son:
El segundo apartado refleja la opinión de la ciudadanía sobre la marcha de su país, en base a la siguiente pregunta:
¿En términos generales, ¿diría usted que las cosas en su país se dirigen en la dirección correcta, o están en el camino equivocado?
El informe general se puede ver en el siguiente enlace:
A diferencia del informe que es principalmente estadístico, la finalidad del presente artículo es realizar una valoración política critica basada en los datos que aporta el informe.
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Los resultados de las 17 cuestiones planteadas en los 26 países del estudio y promediadas en su globalidad ofrecen las preocupaciones que perceptivamente más aquejan al mundo.
Fuente: Ipsos. Elaboración propia
El desempleo, la corrupción política y financiera y la desigualdad social, son los tres problemas que la sociedad mundial tiene como principales preocupaciones, todas ellas tienen un mismo patrón común, y es la crisis económica mundial debido a la corrupción política y financiera que ha concentrado la riqueza de las naciones en pocas manos y, con ello, se ha incrementando el desempleo y la pobreza y la desigualdad social.
La concentración de la riqueza impide que las mayorías sociales dispongan de recursos para incrementar la demanda efectiva mundial lo que ralentiza la reactivación económica global. Esta concentración del dinero es detentada por élites financieras principalmente occidentales, las cuales controlan los grandes medios de comunicación y los partidos políticos afines a sus intereses, que ha dado lugar a un sistema político y financiero mundial corrupto, que impide una regulación financiera internacional para repartir vía fiscal la riqueza acumulada en las naciones respectivas, para incrementar la demanda efectiva agregada.
Los siguientes ocho problemas: El aumento del crimen y la violencia; El acceso al cuidado de la salud; El terrorismo; La precariedad en la educación; El incremento de los impuestos; El declive moral; La preocupación por el control de la inmigración, y el Aumento del extremismo, son consecuencia de la desestructuración social que la propia crisis económica ha agravado como consecuencia de un sistema económico global que perpetúa la concentración de la riqueza en muy pocas manos.
Con relación a las variables: Preocupación por el medio ambiente y Cambio climático, resulta significativo que ambas tienen una baja percepción entre la preocupaciones globales, tal vez, porque los problemas económicos y sociales que aquejan a la sociedad global, relegan a un segundo plano los problemas menos perceptibles en la vida cotidiana.
No obstante, la preocupación por los problemas planteados tienen sus particularidades según los países.
Fuente: Ipsos. Elaboración propia
La valoración de las variables están ordenadas de mayor a menor importancia según el promedio global. En rojo, aparece el considerado por la población de cada país como su principal problema, en color naranja, los problemas considerados más graves para más del 50% de la población; en marrón claro, para los considerados importantes por un 25% al 50% de la población; en amarillo los considerados por un 10% a un 25%, y por debajo del 10% quienes consideran irrelevante el problema planteado.

El principal problema percibido por la población de cada país varía en función de la situación política y económica del mismo.
Fuente: Ipsos. Elaboración propia
El desempleo, en diferente magnitud de población, es considerado el problema más importante en España (65%); Italia (63%); Corea del Sur (63%); Serbia (58%); Argentina (47%); Francia (45%); Arabia Saudita (43%), y Australia (37%).
La corrupción política y financiera, en Sudáfrica (65%); Brasil (62%); India (45%); Polonia (42%), y Bélgica (37%).
La desigualdad social, en Rusia (57%); Alemania (46%), y Japón (37%).
El crimen y la violencia, en México (67%); Perú (66%), y Suecia (44%).
La precariedad en el acceso al cuidado de la salud en Hungría (67%); EEUU (39%), y Canadá (36%).
El terrorismo, en Turquía (60%), Israel (44%), y Gran Bretaña (43%).
El declive moral, aparece como principal problema en China (47%). En este país, el informe Ipsos no presenta datos sobre La corrupción política y La desigualdad, aunque se conoce que ambos problemas por su importancia son dos de las prioridades del gobierno chino para su erradicación.

Considerando que los seis primeros problemas son los que más preocupan a la ciudadanía de los países encuestados, los siguientes gráficos muestran el orden de preocupación de cada uno de ellos, en los diez países con mayor porcentaje de preocupación por los mismos.

Fuente: Ipsos. Elaboración propia
Entre los diez países que aparecen en la lista con grave preocupación por el desempleo, de los países pertenecientes al mundo desarrollado destacan: España, Corea del Sur, Italia y Francia, y en los países en desarrollo: Argentina, Brasil y la India.
En la corrupción política y financiera, en los países desarrollados destacan también España y Corea del Sur.
La desigualdad social, en los países desarrollados, es una cuestión que preocupa en  Alemania, Corea del Sur y Japón, y en los países en desarrollo medio o avanzado, en Rusia, México y Argentina.
El crimen y la violencia, en los países desarrollados preocupa en Suecia, Alemania y Australia; mientras que en los países en desarrollo de forma alarmante preocupa en México, Perú, Sudáfrica, Brasil y Argentina.
El cuidado de la salud, en los países desarrollados es la máxima preocupación en Hungría, Polonia, Gran Bretaña y EEUU, mientras que paradójicamente en los países en desarrollo medio y avanzado, Rusia y China, preocupa a un sector menor de la población.
El terrorismo, preocupa en los países desarrollados en Gran Bretaña, Francia; Israel, Alemania y EEUU, y en los países en desarrollo significativamente en Turquía.
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La segunda parte del informe de Ipsos está formulado través de la pregunta: ¿En términos generales, ¿diría usted que las cosas en su país se dirigen en la dirección correcta, o están en el camino equivocado?.

En el siguiente gráfico se puede ver el resultado obtenido en la encuesta.
Fuente: Ipsos. Elaboración propia
En la respuesta a esta cuestión, se obtiene el resultado de una percepción general de la ciudadanía de la marcha de la nación en su conjunto, pues en su respuesta, el encuestado tiene en cuenta no solamente los problemas que le preocupan en el presente sino que además, tiene en mente como han evolucionado los mismos respecto del pasado y la percepción de como cree que evolucionarán en el futuro.
Ello explica, por ejemplo, por qué un país en desarrollo, si percibe una mejora del presente respecto del pasado y tiene una visión positiva del futuro, pueda hacer una valoración más optimista de la marcha de su país, que la que pueda hacerlo un país desarrollado, el cual, a pesar de tener una renta per cápita muy superior al país en desarrollo, si la ciudadanía percibe que está experimentando un retroceso de sus condiciones de vida sin que existan a futuro soluciones a las mismas, se inclina por una visión pesimista en el rumbo de país.
En la respuesta a la cuestión sobre la marcha del país, existen también factores de mayor o menor identidad patriótica que condicionan que la respuesta de la ciudadanía esté en función no solamente de sus  intereses como individuo sino en base a valores como nación. En ese sentido, en los países con un fuerte grado de apego a su soberanía, este factor tiene un peso importante en la respuesta ciudadana a la cuestión planteada sobre la marcha de la nación.
En la actualidad, de la potencias mundiales, las naciones con mayor grado de identidad nacional y con profundos valores patrióticos serían: Rusia; China y EEUU. En el resto de naciones globalmente importantes bien por el volumen de su PIB o de su población, por diferentes motivos carecen de la fuerza identitaria nacional de las anteriores.
En las naciones surgidas después de la descolonización tras la Segunda Guerra Mundial debido a su escaso recorrido histórico; en Europa debido a que el sentimiento identitario nacional ha ido diluyéndose en el marco del proyecto supranacional de la UE. En el caso de Alemania y Japón por la oposición histórica estadounidense al surgimiento de proyectos nacionalistas en esas dos naciones tras su derrota en la Segunda Guerra Mundial, así como por su fuerte dependencia militar de EEUU, quien sigue manteniendo desde la posguerra fuertes contingentes de tropas en ambas naciones. En Europa, solamente Gran Bretaña y en menor medida Francia debido a su pasado imperial mantienen un espíritu nacional que en el caso de Gran Bretaña fue un factor clave en el Brexit.

La percepción ciudadana de la marcha de la nación tiene la valoración más negativa en México con un 92% de la población que considera incorrecto el rumbo del país, y la más positiva en China con un 87% que considera que el camino de la nación es el correcto.
Los países en desarrollo, en los que más de un 50% de la ciudadanía considera negativa la marcha de la nación son: México (92%); Sudáfrica (91%); Brasil (88%); Perú (74%); Turquía (64%), y Argentina (56%). En los países desarrollados se encuentran: Italia (86%); Hungría (79%); España (73%); Gran Bretaña (72%); Suecia (68%); Bélgica (66%); Polonia (65%); Francia (65%); Japón (63%); Israel (59%); Alemania (58%); Estados Unidos (57%), y Australia (56%).
Los países en desarrollo medio y alto que más de un 50% de su ciudadanía mantiene una percepción positiva de la marcha de la nación son: Rusia con un (57%); Arabia Saudita (71%); India (74%), y China (87%), y de los países dentro del mundo desarrollado están: Serbia (51%); Canadá (58%), y Corea del Sur (66%).
En su globalidad el promedio general ofrece una percepción de un 60% de la población que considera que el mundo marcha equivocadamente, por un 40% que considera que lo hace correctamente.
En el siguiente mapa mundial se han agrupado las valoraciones positivas y negativas en cuatro grupos. En la percepción negativa los países que están por encima del 75% (color rojo) y los que se sitúan entre el 50% y el 75% (color anaranjado). En la percepción positiva los países que se sitúan entre el 50% y el 75% (color amarillo) y los países que están por encima del 75% (color verde).

Fuente: Ipsos. Elaboración propia
En la distribución geográfica se aprecia como en los países en desarrollo de Latinoamérica y África existe un acusado grado de insatisfacción sobre la marcha de la nación. En los países desarrollados a pesar de concentrar la mayor parte del PIB mundial se aprecia un pesimismo de la ciudadanía que simboliza la percepción del declive de un pasado que fue mejor.
De manera diferente, en el espacio euroasiático formado principalmente por Rusia, India y China, se refleja un optimismo que simboliza un renacimiento como naciones.
En resumen, se puede considerar que el mundo está en un proceso de cambio. El espacio euroasiático tiene fe en su futuro, mientras que occidente se sume en la desesperanza. En los países de África y Latinoamérica predomina el pesimismo y ello alimenta la emigración, y sino surgen movimientos de regeneración nacional y continental corren el riesgo de perder la fe en su futuro como naciones.
Los esfuerzos de la élites financieras occidentales por un renacimiento Occidental se basan en perpetuar su hegemonía neocolonial, principalmente en Latinoamérica; Norte de África, y Oriente Medio. Sin embargo, el pesimismo instalado en las sociedades occidentales augura el declive del excepcionalismo de unas pocas naciones lideradas por EEUU para regir el mundo, y la emergencia de otro orden internacional basado en el respeto entre naciones en pie de igualdad y el beneficio mutuo.

La inclinación de Latinoamérica, África y Oriente Medio hacia la colaboración con el polo euroasiático, o la perpetuación de su actual dependencia neocolonial de Occidente, decidirá definitivamente el cambio de paradigma global.

Julio 2017


31/07/2017

NOTICIA. El 30/07/2017, con una participación del 41,53% del censo electoral finalizó la votación a la Asamblea Constituyente en Venezuela

Comentario

Revolución y contrarrevolución en Venezuela

Venezuela con la elección de la Asamblea Constituyente ha vivido una jornada histórica desde la formación de la primera Asamblea Constituyente en 1999 a iniciativa del entonces presidente Hugo Chávez ganador de las elecciones presidenciales en 1998. La Asamblea Constituyente de 1999 promovió la constitución que dio nombre a Venezuela como República Bolivariana de Venezuela, la cual se aprobó por referéndum en diciembre de ese año. En la aprobación de la constitución de 1999 participaron 4.819.056 electores que representaban entonces el 44,38% del censo electoral; en la actual elección a la formación de la nueva Asamblea Constituyente han participado 8.089.320 electores que según la comisión electoral ha supuesto un 41,53% de participación del total de electores con derecho a voto.
Venezuela desde la proclamación de la Constitución Bolivariana en 1999 ha vivido un agitado periodo político. El 11 de abril de 2002 una facción del ejército venezolano arrestó a Hugo Chávez y legitimó a Pedro Carmona, dirigente de Fedecámaras, como Presidente, con el apoyo de varios partidos políticos de derecha. EEUU y España reconocieron rápidamente el nuevo gobierno golpista, sin embargo, la liberación de Hugo Chávez de su arresto por los propios militares, hizo fracasar el golpe en 24 horas. Los grandes medios de comunicación de entonces principalmente latinoamericanos y españoles se aprestaron a legitimar el golpe de Estado como un ejercicio necesario para devolver a Venezuela "la libertad".
La carismática figura de Hugo Chávez mantuvo en pie la revolución Bolivariana ganando todos los desafíos electorales. En el año 2004, la oposición derechista apoyándose en la prerrogativa de la Constitución Bolivariana que permite a medio mandato promover la revocación vía referéndum del presidente de la República promovió el referéndum revocatorio en el cual Hugo Chávez resultó victorioso. En el año 2006 y 2012 Hugo Chávez ganó de nuevo las elecciones presidenciales, muriendo de cáncer en el año 2013. Ese mismo año se volvieron a celebrar elecciones presidenciales para el periodo 2013 - 2019 que fueron ganadas por el actual presidente Nicolás Maduro.
En diciembre del 2015 se celebraron elecciones a la asamblea de la nación, obteniendo la mayoría absoluta los partidos derechistas agrupados en la  Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
Sin embargo, El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ordenó desincorporar a tres diputados del estado Amazonas, cuya elección puso bajo suspensión cautelar por presuntas irregularidades electorales hasta la convocatoria de unas nuevas elecciones en el citado Estado. La MUD, hizo caso omiso de la sentencia del  (TSJ) y siguió legislando en oposición al dictamen del poder judicial. El Tribunal Supremo de Justicia declaró en desacato a la Asamblea Nacional y nulos de pleno derecho todas las iniciativas legislativas en la que participasen los diputados suspendidos, a la vez, de acuerdo con la constitución de Venezuela, ante el reiterado desacato, asumió varias competencias de la Asamblea Nacional, como la aprobación y la prórroga del estado de excepción.
La ruptura del orden constitucional por parte de la Asamblea Nacional de Venezuela alcanzó su punto álgido cuando la misma aprobó no reconocer como legítimo al (TSJ), a la Comisión Electoral Central y al poder ejecutivo presidencial. Esta ruptura del orden constitucional se agravaría por el apoyo de la MUD a violentas protestas callejeras que han dejado en los últimos meses más de cien muertos.
Los llamados del gobierno venezolano a establecer un diálogo se han encontrado con la oposición sistemática de la MUD, negándose a reconocer a los poderes constitucionales, proponiendo como alternativa que la Asamblea Nacional de Venezuela donde tiene mayoría con los tres irregulares diputados del Estado de Amazonas, asuma los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, y que le llevó recientemente a elegir su propio poder judicial con la proclamación de una magistratura paralela al Tribunal Superior de Justicia. En todo este proceso el ejército se ha mantenido apegado al orden constitucional respaldando las decisiones del Tribunal Superior de Justicia.
La quiebra del orden constitucional es lo que llevaría al presidente Nicolás Maduro de acuerdo con sus prerrogativas constitucionales a convocar elecciones a una nueva Asamblea Constituyente, la cual, tras su elección el 30/07/2017, tendrá que elaborar una nueva constitución. La nueva Asamblea Constituyente pasa a asumir todo el poder político y legislativo, y por lo tanto, las instituciones anteriores legislativa y ejecutivas tienen un carácter provisional hasta la aprobación de la nueva Constitución y la realización de elecciones posteriores a una nueva Asamblea Nacional y a la presidencia de la República con arreglo a la nueva constitución, tal y como sucedió en el año 1999.
Sin embargo, la nueva etapa que se abre en Venezuela seguirá siendo turbulenta por la irreconciliable posición de los bandos enfrentados y el apoyo de EEUU a los poderes oligárquicos tradicionales en toda América Latina. Esta es una vieja lucha de más de cien años en la que todas las opciones políticas populares al margen de los poderes fácticos tutelados por EEUU han sido objeto de persecuciones constantes para su aniquilamiento.
A los largo del siglo XX, EEUU intervino militarmente en Panamá (1918,1920,1925, 1958,1989); Cuba (1917-1933, 1961); Honduras (1919, 1924-1925); El Salvador (1932); (Nicaragua 1934); República Dominicana (1965-1966); Guatemala (1920, 1954, 1966-1967); Grenada (1983-1984); a ello hay que sumar los apoyos a las sangrientas dictaduras en los años setenta en la mayor parte del continente, y a la contrainsurgencia en Nicaragua en los años ochenta contra el Frente Sandinista.
Tal vez, la situación que se vive ahora en Venezuela tenga sus mayores similitudes con lo acontecido en Chile en 1973; una victoria electoral por estrecho margen del Presidente progresista Salvador Allende fue saboteada económicamente por las fuerzas patronales creando la condiciones para que el ejército diera un golpe de Estado militar. La diferencia con Venezuela es que el ejército es un ejército constitucional, lo cual enfurece a los poderes imperiales estadounidenses pues no cuenta con el apoyo del estamento militar que podría dar todo el poder a los poderes oligárquicos fieles a los dictados de Washington.
El modelo político y económico latinoamericano durante más de un siglo ha estado basado en el poder de oligarquías detentadoras de la propiedad de la Tierra y de las materias primas con un destinatario principal EEUU. Este modelo económico ha dejado las necesidades económicas básicas de la población siempre en el olvido.
A principios del presente siglo, tras el fin de las dictaduras militares en América Latina, emergieron en varios países de la región movimientos democráticos que desplazaron del poder político a estas clases, y adoptaron programas políticos para extender la educación y sanidad a la mayoría de la población, pero el modelo productivo basado en la dependencia de las exportación de materias primas no cambió, aunque la irrupción de China como demandante de materias primas contribuyó a que surgiera una alternativa al casi exclusivo mercado estadounidense. China en pocos años se ha convertido en un socio de primer orden en América Latina, y aunque hayan retornado al poder en Argentina y Brasil gobiernos derechistas, éstos ya no pueden ignorar esa nueva realidad económica y mantienen una estrecha colaboración comercial con China.
La crisis del 2008, afectó a las economías latinoamericanas debido a la caída de la demanda de materias primas y del precio de las mismas, y aunque el cambio político que se inicio a principios del siglo con la irrupción de gobiernos progresistas parecía irreversible, cuestión que le llevaría a afirmar al expresidente de Ecuador Rafael Correa, que América Latina estaba ante un cambio de Época, la crisis económica lo ha tambaleado en varios países.
Las dificultades económicas han hecho revivir políticamente a la derecha latinoamericana, con la excepción de Bolivia y Nicaragua que debido a su sólido crecimiento económico, sus gobiernos de izquierda de sesgo cristiano se mantienen sólidamente en el poder, recientemente Evo Morales, presidente de Bolivia llegaría a afirmar que Bolivia en los últimos diez años ha avanzado económicamente más que en el último siglo y medio.
En el caso de Venezuela, la virulencia de los ataques de la derecha y de los países gobernados por partidos derechistas estrechamente unidos a EEUU, como son en América Latina, Colombia y México, y en la UE, España y Alemania, se han convertido en la punta de lanza contra la revolución bolivariana. Los grandes medios de comunicación occidentales han pasado a formar parte activa en la lucha contra el gobierno venezolano, haciendo apología de la violencia callejera protagonizada por extremistas de derecha siguiendo el mismo plan diseñado por los servicios de inteligencia de la OTAN en países que han sido objeto de desestabilización política.
En Venezuela la lucha callejera sigue unas pautas muy similares a las del Maidan en Ucrania en el año 2014, con asesinatos indiscriminados de manifestantes protagonizados por sicarios, que son presentados por los medios de propaganda occidental como luchadores democráticos, y cuyos crímenes en el caso de Ucrania, como el fatídico suceso del 20/02/2014 en el que francotiradores dejaron decenas de manifestantes y policías muertos, o el incendio provocado por ultranacionalistas en mayo del 2014 de la casa de los sindicatos en Odessa que causo la muerte de 36 civiles, hechos que el posterior gobierno golpista de Kiev nunca ha tenido interés en aclarar.
El gobierno venezolano ha instado en varias ocasiones a la oposición a crear una Comisión de la Verdad para averiguar el origen de los disparos mortales contra manifestantes, pero la oposición derechista siempre se ha negado a colaborar acusando sin pruebas a las fuerzas del Orden.
La política de EEUU con los países a los que preferentemente quiere extender su hegemonía básicamente es: sino puedes someterlos destrúyelos económicamente. Esa es una norma extendida tanto en el Oriente Medio como en América Latina, y que en el caso de Cuba lo viene practicando con un inhumano bloqueo económico de más de medio siglo. En este guión EEUU cuenta con el poder de ser la primera economía del mundo con una fuerte capacidad para imponer sanciones económicas; tener el mayor ejército del mundo, y como elemento de justificación ante la ciudadanía occidental de sus acciones contra otras naciones, dispone del mayor aparato de propaganda mundial que jamás ha existido formado por importantes corporaciones mediáticas, que deciden que es lo que tiene que pensar la ciudadanía.
Estos medios, cuando se trata de vilipendiar a una nación actúan en manada respondiendo a un mismo patrón de actuación, y sus campañas por su similitud parecen diseñadas por un mismo ente de inteligencia. La mentira y la distorsión de los hechos forman parte de la propaganda. En el caso de Venezuela estos medios han venido presentado durante años al sistema constitucional venezolano como una dictadura, sin embargo, ante la convocatoria de la Asamblea Constituyente, estos mismos medios la presentan como un golpe de Estado para acabar con el régimen democrático que hasta ahora lo habían catalogado de dictadura.
Tal contradicción de argumentos debería llevar al lector a preguntarse que durante años pasados los medios de comunicación le han estado engañado al presentar a Venezuela como un régimen dictatorial, pero ello no sucede porque el ruido mediático de hoy ahoga el ruido mediático del pasado. Además, la mayoría de la población occidental, bien sea de derechas o de izquierdas tiene una formación política neocolonial que le induce a pensar que Occidente está legitimado para no respetar la soberanía de otras naciones bajo el supuesto derecho de llevar la "libertad" al mundo, y esa mentalidad sirve de base para justificar la sinrazón del derecho a injerir en la política interna de otras naciones.
La lucha política en Venezuela no lo es como lo presentan falsamente los grandes medios de comunicación occidentales, entre dictadura y democracia, sino entre revolución y contrarrevolución, y tiene una razón de profundo calado: Venezuela alberga en su subsuelo las mayores reservas de petróleo del mundo.
El petróleo es un combustible fósil que en poco más de dos décadas comenzará su declive por el inicio del agotamiento de las reservas, y aunque se descubren nuevos yacimientos, éstos cada vez están en lugares más inaccesibles o precisan de técnicas de extracción muy costosas. En veinte años las reservas de petróleo de Venezuela van a jugar un papel esencial en la continuidad de la vigente civilización tecnológica basada en el motor de combustión interna para convertir la energía en trabajo productivo.
Es esta realidad la que impulsa a EEUU a pretender un cambio político en Venezuela para volver a reeditar el modelo contrarrevolucionario que rigió en Venezuela durante toda la segunda mitad del siglo XX en el que los beneficios del petróleo recaían sobre las corporaciones petroleras estadounidenses y una oligarquía local apátrida que mantenía al pueblo sumido en el atraso, y al que Hugo Chávez puso fin en 1999 con la revolución bolivariana.
Ahora, con la elección de la Asamblea Constituyente, de nuevo, la encrucijada entre revolución y contrarrevolución vuelve a entrar en una nueva fase política. Tras la elección de la Asamblea Constituyente la oposición se ha quedado sin alternativa política a la misma pues el ejército y el poder judicial respaldan a la Asamblea Constituyente.
La fuerzas políticas de la Asamblea Constituyente tienen el reto de redactar una nueva constitución inclusiva para la inmensa mayoría de la ciudadanía venezolana, pero el éxito de la misma se va dirimir de forma importante en la solución de los problemas económicos que padece en la actualidad Venezuela, entre los que figuran de manera destacada poner coto a la galopante inflación y asegurar el suministro de bienes básicos a toda la ciudadanía.
La oposición política contrarrevolucionaria tiene su arraigo entre la población principalmente por la incertidumbre económica que genera la alta inflación que mantiene en vilo permanente al país. Los éxitos económicos del gobierno venezolano serían el mejor remedio para evitar el apoyo popular a la oposición y, por el contrario, sus fracasos serán los que permitirán a la oposición ampliar su base de seguidores.
Las posibilidades de una intervención militar estadounidense no es viable debido al grado de preparación del ejército bolivariano, y la instrumentalización de Colombia por parte de EEUU para implicarla en una guerra contra Venezuela, tal y como llegó a plantearla en el año 2010 el entonces presidente de Colombia Álvaro Uribe, ahora tras los acuerdos de paz del gobierno colombiano con las FARC es un proyecto irrealizable.

En cualquier caso, puesto que quien mueve los hilos de la inestabilidad en Venezuela son los servicios de inteligencia estadounidenses, los gobiernos y medios occidentales seguirán alimentándola, y ante la misma, la única forma de asegurar la continuidad de la revolución democrática bolivariana y la paz social va a ser desde la firmeza en la aplicación de ley que surja de la Asamblea Constituyente.
ANEXO


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08/07/2017

NOTICIA. El 7 y 8 de julio del 2017, la ciudad alemana de Hamburgo acogió la 12ª cumbre del G20

Comentario

La encrucijada del G20

El G-20, constituido en 1999 por las economías más desarrolladas agrupadas en el G7 y las naciones más importantes en desarrollo, cobraría importancia a partir  de la crisis financiera del 2008, celebrando su primera reunión en formato de Presidentes y Jefes de Estado en noviembre del 2008, en sustitución de facto del G7, desbordado por la crisis financiera y que había venido marcando hasta entonces la agenda en los asuntos económicos mundiales.
La fuga y ocultación de los ingentes capitales acumulados en el ciclo alcista de los primeros años del presente siglo que finalizó en el 2008, contribuyó dramáticamente a descapitalizar el sector financiero en los países más industrializados.
Ante la imposibilidad de implementar una regulación financiera internacional, que hubiera expropiado y devuelto vía fiscal los capitales ocultos a sus países de origen, el G20 legitimó el rescate financiero de las entidades en quiebra recurriendo al dinero de los contribuyentes. Desde el 2008 la función principal del G20, estuvo encaminada a establecer una regulación financiera internacional, cuestión en la que se ha avanzado muy poco, y a día de hoy los capitales fugados siguen a buen recaudo en paraísos fiscales y son rentabilizados en forma de préstamos a los Estados que han tenido que incrementar notablemente su deuda soberana como efecto de la prolongada crisis que la propia descapitalización produjo en el 2008.
Con el transcurso del tiempo las funciones del G20 parecen haber cambiado, de tal manera que en la reciente cumbre en Hamburgo, ni siquiera han figurado las cuestiones financieras en el orden del día, priorizando el debate sobre el libre comercio, el acuerdo de París del 2015 para prevenir el cambio climático y los asuntos políticos más candentes de la actualidad como el programa nuclear de Corea del Norte y la guerra en Siria.
La importancia del G20 es que sigue reuniendo a los principales líderes políticos del planeta, pero el entusiasmo de los primeros años nacido del interés de los países del G7 por darle protagonismo con el fin de impulsar los planes de rescate ha ido menguando y, de nuevo, las prioridades de cada nación o grupos de naciones han vuelto a prevalecer sobre la que supuestamente debería ser la función principal del G20, la de un gobierno mundial orientando a alcanzar la paz y el bienestar de toda la humanidad y la prevención del cambio climático.
Para ello sería necesario abrir vías orientadas a: 1. consensuar una hoja de ruta para acabar con la guerras lo cual eliminaría de raíz el éxodo de refugiados; 2. favorecer la distensión entre la potencias nuclearmente armadas con el fin de crear las condiciones para un progresivo desarme; 3. la eliminación de la política de las sanciones económicas como instrumento para erosionar la economía de terceros países; 4. El intercambio tecnológico entre los países desarrollados y en desarrollo para que toda la humanidad se beneficie de los avances científicos y tecnológicos, y 5. combatir a los especuladores y corruptos con una estricta regulación financiera internacional.
El G20 debiera representar una oportunidad para inaugurar un camino de gobernanza mundial, bajo los postulados anteriores, pero las fuerzas neoliberales financieras y mediáticas que rigen el mundo occidental están muy lejos de asumir una línea política de esas características, pues ello les supondría perder el estatus mundial predominante adquirido desde que se inició la primera revolución industrial.
Las dificultades para fraguar una agenda común en beneficio de toda la humanidad irán haciendo del G20 un foro cada vez más alejado de la sociedad, y con ello, el G20 puede terminar en la irrelevancia. Tal vez, la cumbre de Hamburgo, ha marcado ese punto de inflexión hacia su declive.
Los cambios hacia una gobernanza mundial en favor de la paz el desarrollo y la lucha contra el cambio climático tendrán que venir del fortalecimiento de la unión de las naciones y de los movimientos pacíficos firmes en esas convicciones, que relegue progresivamente a la corriente de naciones lideradas por EEUU que hacen de la hegemonía y el dominio político, económico, mediático y militar mundial su máxima prioridad.

Junio2017


29/06/2017

NOTICIA. El 29/06/2017, el Ministerio de Defensa iraquí anunció el fin del Estado Islámico (Daesh, en árabe) en Irak.

Comentario

Mosul. El fin del terror

Se ha terminado para siempre la existencia de Daesh en Irak”; “Su Estado ficticio ha caído", con estas escuetas frases, el portavoz militar del Ministerio de Defensa iraquí, el general de brigada Yahya Rasul, anuncio en la televisión estatal iraquí la liberación de los últimos reductos que el Estado Islámico mantenía en la parte antigua de Mosul; previamente las fuerzas armadas iraquíes habían informado de la recuperación del control de la Gran Mezquita Al-Nuri, en el casco antiguo de Mosul, lugar desde donde el líder del grupo terrorista (Daesh) Ibrahim al-Samarrai, alias Abu Bakr al-Bagdadi, anunció en 2014 la creación del denominado califato bajo el nombre ‘Estado Islámico’.
La operaciones para liberar Mosul comenzaron el 17 de octubre de 2016; su parte oriental fue totalmente liberada el pasado18 de enero, y luego comenzaron los combates para reconquistar la parte occidental, la cual tomó más tiempo debido a que se pretendía minimizar las bajas de civiles por ser una zona densamente poblada y de calles estrechas.
27/06/2017. Entrada de las fuerzas iraquíes al distrito Al-Faruq (oeste de Mosul)

Ahora la lucha contra el Estado Islámico entra en una nueva fase. El ejército Iraquí, y las milicias populares deberán seguir haciendo frente a los pequeños  grupos resistentes de jihadistas y a los que huyeron de Mosul, y que con toda probabilidad, pasen a reforzar los frentes que tienen abiertos en la vecina Siria.
El Estado Islámico se ha caracterizado por la implantación de un régimen bárbaro y genocida fundamentado en la ideología wahabita que justifica el sometimiento de la población civil a través del terror con despiadados asesinatos en masa de miembros de otras confesiones y diferentes tipos de opositores, publicitados expresamente estos actos con el fin de magnificar y hacer más efectivos sus métodos terroristas.
La proclamación del Califato por el líder del Estado Islámico Ibrahim al-Samarrai, supuso la proclamación de una guerra sin fronteras pues la pretensión de la implantación del "Califato" suponía borrar todas las fronteras de las naciones musulmanas. De facto, mientras el Estado Islámico ha dominado territorios en Irak y Siria, ha existido un nuevo Estado en la región del Oriente Medio sobre la base de territorios de estos dos países; ahora con el importante retroceso experimentado en Irak, el control territorial del Estado Islámico se reduce prácticamente a zonas de Siria, pero no por ello han renunciado a su pretensión de acabar con las fronteras entre Siria e Irak.
Esta es una consideración que no puede pasar por alto el gobierno iraquí, mientras el Estado Islámico continúe ocupando territorios en Siria, la integridad territorial de Irak no estará segura. La lucha contra el Estado Islámico debe ser una lucha extraterritorial, las victorias del Ejército Árabe Sirio sobre los grupos jihadistas son la mejor garantía para Irak de que el Estado Islámico no vuelva a representar de nuevo una amenaza para Irak.
En esta nueva fase de la lucha contra el Estado Islámico, la liberación de los pasos fronterizos entre Siria e Irak debieran pasar a ser una prioridad para el ejército y las milicias populares de Irak con el fin de facilitar la logística de apoyo mutuo de ambas naciones en su lucha contra el Estado Islámico.
Una cuestión que a EEUU no le agrada, desde que ha cambiado abiertamente su prioridad de luchar contra el Estado Islámico por la de contener a Irán en la región, y teme que la apertura de los pasos fronterizos entre Irak y Siria permita el transito de equipos de apoyo desde Irán e Irak al ejército gubernamental sirio. Una cuestión que ha quedado patente con el control que EEUU ha establecido en el cruce fronterizo entre Irak y Siria, en el sur de la ciudad de Al-Rutba, en la provincia de Al-Anbar, sita en el oeste de Irak, por la que pasa la carretera que une Bagdad con Damasco.


El final del dominio territorial del Estado Islámico en Siria e Irak va a suponer que quienes han instrumentalizado a los diferentes grupos jihadistas contra los gobiernos legítimos de Siria e Irak se queden sin combatientes para hacerles frente.
El declive del Estado Islámico refuerza a los gobiernos de Siria e Irak y a sus principales aliados: Rusia e Irán. Y paradójicamente, supone a su vez el declive de la influencia de las monarquías árabes, Israel y EEUU en la región.

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14/06/2017

NOTICIA. El 13/06/2017, El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, urgió a contrarrestar la influencia de Irán en la región del Golfo Pérsico.

Comentario

La guerra en Siria y los cambios políticos en el Próximo y Medio Oriente

El 13/06/2017, El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, en declaraciones ante el comité de Relaciones Exteriores del Senado de EEUU acusó a Irán de desestabilizar Oriente Medio por el apoyo que presta al gobierno sirio, a las fuerzas populares en Irak y Yemen y al Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá), con la finalidad de alcanzar una hegemonía en la esfera regional. “Nosotros y nuestros aliados tenemos que contrarrestar el sueño de Irán de llegar a la hegemonía regional”.
Con este enfoque político Rex Tillerson, a diferencia de declaraciones anteriores en las que presentaba al Estado Islámico como la principal amenaza, dejaba claro que la preocupación de EEUU es combatir a Irán, ignorando que los apoyos logísticos que Irán realiza a sus aliados en la región están encaminados a la lucha contra el Estado Islámico. Una posición política que en nada ha cambiado respecto a la de la anterior administración estadounidense de Barack Obama, pero que con la llegada al poder de Donald Trump, quien había centrado su campaña electoral en la derrota del Estado Islámico, parecía que podía cambiar.
La realidad objetiva en la relación de fuerzas en el Oriente Medio es que los avances del denominado por Irán como eje de resistencia compuesto por el propio Irán, el gobierno sirio, las fuerzas armadas populares en Irak, Hezbolá en Líbano y Ansarolá en Yemen, debilitan al Estado islámico en la región y, a la inversa, los éxitos de esta organización terrorista debilitan al eje de resistencia.
En los pasados años EEUU, las monarquías árabes de la región e Israel han estado practicando una política cínica respecto a sus prioridades políticas, en las que por una parte en su propaganda afirmaban estar preocupados por el avance del Estado Islámico, y por otra, sobre el terreno su objetivo principal era derrotar al gobierno Sirio quien ha sido y es quien más soporta la guerra contra el (EI).
La cuestión de por qué, EEUU y sus aliados nunca han considerado la posibilidad de unir fuerzas con el gobierno sirio para derrotar al (EI), ha sido porque el (EI) y otros grupos terroristas como el Frente al Nusra eran y son quienes más eficazmente hacían el trabajo sobre el terreno contra el gobierno sirio. La versión de que EEUU y sus aliados aspiraban a derrotar simultáneamente al (EI) y al gobierno Sirio, no ha dejado de ser una posición propagandística, pues en la práctica esa posibilidad nunca ha existido.
La intervención de Rusia en la guerra de Siria a petición del único y legítimo gobierno sirio presidido por Al Asad ha cambiado el curso de los acontecimientos. De estar el Ejército gubernamental sirio a la defensiva ha pasado a la ofensiva; la liberación de Alepo de los grupos insurgentes armados, la reconquista de la ciudad de Palmira, los éxitos en Deir Ezzor, el avance hasta la frontera con Irak y el cerco de Al Raqa capital del Califato del (EI), auguran no solo la imposibilidad de derrotar a las fuerzas del gobierno Sirio sino el declive ya inevitable del dominio territorial del (EI) tanto en Siria como en Irak tras la progresiva liberación de Mosul a manos del Ejército de Irak y de las milicias populares iraquíes.
La política de EEUU y sus aliados respecto a su lucha contra el Estado Islámico ha llegado a una situación que a ojos de un observador se puede considerar de esquizofrenia política y militar en el caso de la lucha por la toma de Al Raqa, mientras que EEUU en su apoyo a las fuerzas kurdas del Consejo Democrático Sirio (FDS) su aliado principal sobre el terreno en el asedio por el Este de Al Raqa, castiga sin miramientos con duros bombardeos al (EI), sin tener en cuenta las bajas civiles utilizando incluso armas prohibidas como el fósforo blanco, a su vez, favorece la reorganización del (EI) para frenar la ofensiva de las fuerzas del Ejército gubernamental sirio por el oeste en su asedio de Al Raqa, facilitando incluso al (EI) el reforzamiento de un frente cercano a la ciudad de Palmira.
Esta situación recuerda a la vivida en el último año de la Segunda Guerra Mundial. La jefatura del ejército soviético había estado exigiendo a EEUU desde su entrada en la guerra en 1941 la apertura de un frente Occidental contra el ejército Nazi para obligarle a luchar en dos frentes a la vez, pero no sería hasta el desembarco de Normandía en junio de 1944 cuando ello sucedería, hasta entonces la estrategia de EEUU y sus aliados fue la de dejar que el ejército nazi y soviético se aniquilaran mutuamente, definida en la frase de Churchill: "que se maten entre ellos". Sin embargo el imparable avance del ejército soviético a pesar de que el ejército nazi había concentrado más de dos tercios de sus fuerzas en el frente oriental, hizo temer a EEUU y sus aliados que al igual que sucedió con Napoleón, el ejercito ruso pudiera llegar hasta París, lo cual indujo a abrir el frente occidental.
Ahora en la toma de Al Raqa EEUU y sus aliados quieren ganar las mejores posiciones ante la derrota del (EI), para en las posteriores negociaciones tener un mayor peso en su objetivo de dividir Siria e Irak facilitando la creación de un Estado o autonomías kurdas sobre territorios de Irak y Siria.
Desde el principio, la guerra en Siria ha tenido patrocinadores regionales y extranjeros por diferentes motivos. En  Arabia Saudita e Israel predominaba el objetivo de acabar con el gobierno de Al Asad como forma de debilitar a un aliado de Irán en la región, y en EEUU, Francia y Gran Bretaña ha estado el interés de redistribuir Siria en áreas de influencia en régimen colonial. Esta redistribución del Oriente Medio bajo la influencia occidental tiene un ambicioso proyecto: unir el Golfo Pérsico con el Mediterráneo para el traslado bajo su tutela a Europa de los cuantiosos recursos de gas natural que tiene Qatar que suponen un 14% del total mundial, y de esta manera limitar la influencia que los países europeos tienen de esta materia de Rusia.
Qatar ha venido participando en los años pasados de la estrategia de EEUU y sus aliados regionales e internacionales de poner fin al gobierno de Al Asad, y al igual que sobre el resto de las monarquías árabes de la región, pesa la sospecha de su apoyo a los grupos jihadistas, pero, tras la visita el 20/05/2017 de Donald Trump a Arabia Saudita, el anuncio de Arabia Saudita de la ruptura de relaciones con Qatar revelaría las profundas contradicciones que se han ido fraguando entre Qatar y Arabia Saudita como consecuencia de la evolución de los acontecimientos en la región, principalmente en Siria.
El 05/06/2017, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Yemen, el gobierno oriental de Libia y las Maldivas cortaron las relaciones diplomáticas con Qatar acusándole de financiar el terrorismo, una acusación sorprendente por parte de quien financia, como es Arabia Saudita, la divulgación de la ideología extremista wahabista de la que se nutre el Estado Islámico. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se alineó con esta posición, criticando a Qatar en una serie de tweets, donde afirmaba que su visita a Arabia Saudita "ya estaba dando sus frutos".
Qatar ha negado las acusaciones y manifestado su deseo de restaurar de nuevo las relaciones con todos los países que han cortado o limitado sus relaciones, sin embargo, ello no ha cambiado la posición de Arabia Saudita y sus aliados, en contrapartida, tanto Irán como Turquía han manifestado su solidaridad con Qatar.
Las diferencias de Arabia Saudita con Qatar tienen una raíz confesional pero también económica. La confesional radica en que Qatar se alinea con la cofradía de los hermanos musulmanes, que aspira a liderar el mundo musulmán sunnita, una organización extendida en la base de la sociedad árabe y que en el año 2012 contribuiría decisivamente a que uno de sus miembros Mohamed Morsi, alcanzara la presidencia en Egipto. Por otra parte, Arabia Saudita principal patrocinador de la ideología wahabista también aspira a liderar la corriente sunnita del Islam. De tal manera que tras el golpe de Estado en Egipto en julio del 2013 liderado por el actual presidente egipcio Abdelfatah Al-Sisi, Arabia Saudita a pesar de que el derrocamiento de Morsi suponía un retorno al laicismo por parte de las autoridades egipcias, se aprestó a reconocer el gobierno surgido del golpe de Estado y concedió a Egipto un préstamo por valor de 10.000 millones de dólares, una deuda que ahora agradece el gobierno egipcio, alineándose con Arabia Saudita contra Qatar.
Sin embargo, las diferencias sustanciales son con toda probabilidad de origen económico. Qatar es uno de los más importantes exportadores de gas natural licuado, pero su objetivo está en exportar su producción de gas natural a Europa con el proyecto de unir el Golfo Pérsico con el Mediterráneo a través de un gaseoducto. Qatar posee reservas de petróleo que en unos años quedarán mermadas y su principal recurso de futuro es la ampliación de la explotación de sus reservas de gas natural cuyos yacimientos comparte con Irán, por otra parte este proyecto encaja en la  conectividad del espacio euroasiático promovida principalmente por China y Rusia a través de la denominada Nueva Ruta de la Seda.
Siria e Irak son imprescindibles en ese proyecto, y Qatar después de apostar durante años por el derrocamiento del régimen sirio, ante la imposibilidad de lograrlo  probablemente ha optado por aproximarse a los futuros vencedores en Sira e Irak lo que supone a su vez una aproximación a Irán que la hermandad musulmana ya la había iniciado en octubre del 2012 con el antiguo presidente egipcio Mohamed Morsi.
Esta aproximación a Irán es lo que habría enfurecido a la monarquía Saudita pues supone la ruptura de la unión de la rama del Islam sunnita frente a la rama chiíta liderada por Irán. El apoyo de EEUU a Arabia Saudita en este contencioso se ha moderado recientemente debido a que tampoco pretende alejarse de Qatar donde tiene su principal base militar en el Medio Oriente. Situada al suroeste de Doha, la Base Aérea de Al Udeid alberga unos 10.000 soldados estadounidenses y también alberga el Centro Combinado de Operaciones Aéreas de los Estados Unidos, encargado de coordinar la operaciones aéreas sobre Irak, Siria y Afganistán, y ahora en la batalla por Al Raqa en Siria ha cobrado especial relevancia.
El Otro actor importante en la región es Turquía con su presidente Erdogán al frente, quien también ha ido cambiando posiciones a lo largo del conflicto sirio. Desde la ruptura de relaciones con Rusia al restablecimiento de las mismas. De una participación activa por intentar derrocar al gobierno sirio a centrar su preocupación en el posible surgimiento de un Estado o autonomía Kurda en el Norte de Siria con el apoyo de EEUU, quien también aspira a dominar el corredor terrestre desde el Golfo Pérsico hasta el Mediterráneo, a través de los territorios kurdos.
El conflicto de intereses entre EEUU y Turquía a pesar de ser ambos socios de la OTAN no parce que va remitir pues Turquía desconfía de la alianza de EEUU con los combatientes kurdos del FDS, y todavía mantiene las diferencias con EEUU por su negativa a la extradición de Fethullah Gülen residente en EEUU y al que Turquía acusa de ser el autor intelectual del fallido golpe de Estado en Julio de 2016.
En el conflicto surgido entre Arabia Saudita y Qatar, Turquía no ha dudado en posicionarse con Qatar incluso prometiéndole ayuda militar. Los intereses políticos y económicos parecen que se están imponiendo en el Medio Oriente a las turbulencias de las luchas sectarias entre confesiones religiosas, y aunque hay que pensar que tal vez siempre fue así y el enfrentamiento sectario solo era la tapadera de intereses económicos, ahora con la ruptura de Arabia Saudita y Qatar parece más evidente que nunca.
De momento Qatar no tiene definida una posición clara sobre cual va a ser su política de futuro, pero si persiste la confrontación con Arabia Saudita, solo le queda el camino de la claudicación a la tutela Saudita lo cual pondría sus reservas de gas natural en manos de la Monarquía Saudita, o por el contrario, deberá optar por alinearse con Turquía e Irán.

Fuente: British Petroleum (BP) de 2015. Elaboración propia.

En el nuevo escenario que parece abrirse en el Medio Oriente, las naciones que lo componen debieran pensar que las luchas sectarias solo conllevan una lucha intestina eterna que en nada beneficia a sus pueblos, y que las mismas son instrumentalizadas por élites regionales y países extranjeros para su sometimiento.
El modelo de Estado basado en la tolerancia religiosa y centrado en el desarrollo económico es la mejor opción para la región, una perspectiva a la que se vienen oponiendo rotundamente tanto el régimen de Israel como el de Arabia Saudita, pero si tras la victoria sobre el Estado Islámico llega la Paz a Siria e Irak estas naciones deberán apostar claramente por este modelo de Estado como superación del luctuoso pasado de guerras.

El futuro de la región del Próximo y Medio Oriente está todavía por escribir, pero lo será bajo un nuevo equilibrio de fuerzas en la región. Ahora, el paso inmediato más importante se dirime en la liberación de Al Raqa en Siria y Mosul en Irak.

Distribución de los contendientes en Siria a mediados del año 2016
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Distribución de las fuerzas militares de EEUU en Oriente Medio
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Proyecto de un posible gaseoducto del Golfo Pérsico al Mediterráneo
Región del Golfo Pérsico