Julio 2017


08/07/2017

NOTICIA. El 7 y 8 de julio del 2017, la ciudad alemana de Hamburgo acogió la 12ª cumbre del G20

Comentario

La encrucijada del G20

El G-20, constituido en 1999 por las economías más desarrolladas agrupadas en el G7 y las naciones más importantes en desarrollo, cobraría importancia a partir  de la crisis financiera del 2008, celebrando su primera reunión en formato de Presidentes y Jefes de Estado en noviembre del 2008, en sustitución de facto del G7, desbordado por la crisis financiera y que había venido marcando hasta entonces la agenda en los asuntos económicos mundiales.
La fuga y ocultación de los ingentes capitales acumulados en el ciclo alcista de los primeros años del presente siglo que finalizó en el 2008, contribuyó dramáticamente a descapitalizar el sector financiero en los países más industrializados.
Ante la imposibilidad de implementar una regulación financiera internacional, que hubiera expropiado y devuelto vía fiscal los capitales ocultos a sus países de origen, el G20 legitimó el rescate financiero de las entidades en quiebra recurriendo al dinero de los contribuyentes. Desde el 2008 la función principal del G20, estuvo encaminada a establecer una regulación financiera internacional, cuestión en la que se ha avanzado muy poco, y a día de hoy los capitales fugados siguen a buen recaudo en paraísos fiscales y son rentabilizados en forma de préstamos a los Estados que han tenido que incrementar notablemente su deuda soberana como efecto de la prolongada crisis que la propia descapitalización produjo en el 2008.
Con el transcurso del tiempo las funciones del G20 parecen haber cambiado, de tal manera que en la reciente cumbre en Hamburgo, ni siquiera han figurado las cuestiones financieras en el orden del día, priorizando el debate sobre el libre comercio, el acuerdo de París del 2015 para prevenir el cambio climático y los asuntos políticos más candentes de la actualidad como el programa nuclear de Corea del Norte y la guerra en Siria.
La importancia del G20 es que sigue reuniendo a los principales líderes políticos del planeta, pero el entusiasmo de los primeros años nacido del interés de los países del G7 por darle protagonismo con el fin de impulsar los planes de rescate ha ido menguando y, de nuevo, las prioridades de cada nación o grupos de naciones han vuelto a prevalecer sobre la que supuestamente debería ser la función principal del G20, la de un gobierno mundial orientando a alcanzar la paz y el bienestar de toda la humanidad y la prevención del cambio climático.
Para ello sería necesario abrir vías orientadas a: 1. consensuar una hoja de ruta para acabar con la guerras lo cual eliminaría de raíz el éxodo de refugiados; 2. favorecer la distensión entre la potencias nuclearmente armadas con el fin de crear las condiciones para un progresivo desarme; 3. la eliminación de la política de las sanciones económicas como instrumento para erosionar la economía de terceros países; 4. El intercambio tecnológico entre los países desarrollados y en desarrollo para que toda la humanidad se beneficie de los avances científicos y tecnológicos, y 5. combatir a los especuladores y corruptos con una estricta regulación financiera internacional.
El G20 debiera representar una oportunidad para inaugurar un camino de gobernanza mundial, bajo los postulados anteriores, pero las fuerzas neoliberales financieras y mediáticas que rigen el mundo occidental están muy lejos de asumir una línea política de esas características, pues ello les supondría perder el estatus mundial predominante adquirido desde que se inició la primera revolución industrial.
Las dificultades para fraguar una agenda común en beneficio de toda la humanidad irán haciendo del G20 un foro cada vez más alejado de la sociedad, y con ello, el G20 puede terminar en la irrelevancia. Tal vez, la cumbre de Hamburgo, ha marcado ese punto de inflexión hacia su declive.
Los cambios hacia una gobernanza mundial en favor de la paz el desarrollo y la lucha contra el cambio climático tendrán que venir del fortalecimiento de la unión de las naciones y de los movimientos pacíficos firmes en esas convicciones, que relegue progresivamente a la corriente de naciones lideradas por EEUU que hacen de la hegemonía y el dominio político, económico, mediático y militar mundial su máxima prioridad.

Junio2017


29/06/2017

NOTICIA. El 29/06/2017, el Ministerio de Defensa iraquí anunció el fin del Estado Islámico (Daesh, en árabe) en Irak.

Comentario

Mosul. El fin del terror

Se ha terminado para siempre la existencia de Daesh en Irak”; “Su Estado ficticio ha caído", con estas escuetas frases, el portavoz militar del Ministerio de Defensa iraquí, el general de brigada Yahya Rasul, anuncio en la televisión estatal iraquí la liberación de los últimos reductos que el Estado Islámico mantenía en la parte antigua de Mosul; previamente las fuerzas armadas iraquíes habían informado de la recuperación del control de la Gran Mezquita Al-Nuri, en el casco antiguo de Mosul, lugar desde donde el líder del grupo terrorista (Daesh) Ibrahim al-Samarrai, alias Abu Bakr al-Bagdadi, anunció en 2014 la creación del denominado califato bajo el nombre ‘Estado Islámico’.
La operaciones para liberar Mosul comenzaron el 17 de octubre de 2016; su parte oriental fue totalmente liberada el pasado18 de enero, y luego comenzaron los combates para reconquistar la parte occidental, la cual tomó más tiempo debido a que se pretendía minimizar las bajas de civiles por ser una zona densamente poblada y de calles estrechas.
27/06/2017. Entrada de las fuerzas iraquíes al distrito Al-Faruq (oeste de Mosul)

Ahora la lucha contra el Estado Islámico entra en una nueva fase. El ejército Iraquí, y las milicias populares deberán seguir haciendo frente a los pequeños  grupos resistentes de jihadistas y a los que huyeron de Mosul, y que con toda probabilidad, pasen a reforzar los frentes que tienen abiertos en la vecina Siria.
El Estado Islámico se ha caracterizado por la implantación de un régimen bárbaro y genocida fundamentado en la ideología wahabita que justifica el sometimiento de la población civil a través del terror con despiadados asesinatos en masa de miembros de otras confesiones y diferentes tipos de opositores, publicitados expresamente estos actos con el fin de magnificar y hacer más efectivos sus métodos terroristas.
La proclamación del Califato por el líder del Estado Islámico Ibrahim al-Samarrai, supuso la proclamación de una guerra sin fronteras pues la pretensión de la implantación del "Califato" suponía borrar todas las fronteras de las naciones musulmanas. De facto, mientras el Estado Islámico ha dominado territorios en Irak y Siria, ha existido un nuevo Estado en la región del Oriente Medio sobre la base de territorios de estos dos países; ahora con el importante retroceso experimentado en Irak, el control territorial del Estado Islámico se reduce prácticamente a zonas de Siria, pero no por ello han renunciado a su pretensión de acabar con las fronteras entre Siria e Irak.
Esta es una consideración que no puede pasar por alto el gobierno iraquí, mientras el Estado Islámico continúe ocupando territorios en Siria, la integridad territorial de Irak no estará segura. La lucha contra el Estado Islámico debe ser una lucha extraterritorial, las victorias del Ejército Árabe Sirio sobre los grupos jihadistas son la mejor garantía para Irak de que el Estado Islámico no vuelva a representar de nuevo una amenaza para Irak.
En esta nueva fase de la lucha contra el Estado Islámico, la liberación de los pasos fronterizos entre Siria e Irak debieran pasar a ser una prioridad para el ejército y las milicias populares de Irak con el fin de facilitar la logística de apoyo mutuo de ambas naciones en su lucha contra el Estado Islámico.
Una cuestión que a EEUU no le agrada, desde que ha cambiado abiertamente su prioridad de luchar contra el Estado Islámico por la de contener a Irán en la región, y teme que la apertura de los pasos fronterizos entre Irak y Siria permita el transito de equipos de apoyo desde Irán e Irak al ejército gubernamental sirio. Una cuestión que ha quedado patente con el control que EEUU ha establecido en el cruce fronterizo entre Irak y Siria, en el sur de la ciudad de Al-Rutba, en la provincia de Al-Anbar, sita en el oeste de Irak, por la que pasa la carretera que une Bagdad con Damasco.


El final del dominio territorial del Estado Islámico en Siria e Irak va a suponer que quienes han instrumentalizado a los diferentes grupos jihadistas contra los gobiernos legítimos de Siria e Irak se queden sin combatientes para hacerles frente.
El declive del Estado Islámico refuerza a los gobiernos de Siria e Irak y a sus principales aliados: Rusia e Irán. Y paradójicamente, supone a su vez el declive de la influencia de las monarquías árabes, Israel y EEUU en la región.

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14/06/2017

NOTICIA. El 13/06/2017, El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, urgió a contrarrestar la influencia de Irán en la región del Golfo Pérsico.

Comentario

La guerra en Siria y los cambios políticos en el Próximo y Medio Oriente

El 13/06/2017, El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, en declaraciones ante el comité de Relaciones Exteriores del Senado de EEUU acusó a Irán de desestabilizar Oriente Medio por el apoyo que presta al gobierno sirio, a las fuerzas populares en Irak y Yemen y al Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá), con la finalidad de alcanzar una hegemonía en la esfera regional. “Nosotros y nuestros aliados tenemos que contrarrestar el sueño de Irán de llegar a la hegemonía regional”.
Con este enfoque político Rex Tillerson, a diferencia de declaraciones anteriores en las que presentaba al Estado Islámico como la principal amenaza, dejaba claro que la preocupación de EEUU es combatir a Irán, ignorando que los apoyos logísticos que Irán realiza a sus aliados en la región están encaminados a la lucha contra el Estado Islámico. Una posición política que en nada ha cambiado respecto a la de la anterior administración estadounidense de Barack Obama, pero que con la llegada al poder de Donald Trump, quien había centrado su campaña electoral en la derrota del Estado Islámico, parecía que podía cambiar.
La realidad objetiva en la relación de fuerzas en el Oriente Medio es que los avances del denominado por Irán como eje de resistencia compuesto por el propio Irán, el gobierno sirio, las fuerzas armadas populares en Irak, Hezbolá en Líbano y Ansarolá en Yemen, debilitan al Estado islámico en la región y, a la inversa, los éxitos de esta organización terrorista debilitan al eje de resistencia.
En los pasados años EEUU, las monarquías árabes de la región e Israel han estado practicando una política cínica respecto a sus prioridades políticas, en las que por una parte en su propaganda afirmaban estar preocupados por el avance del Estado Islámico, y por otra, sobre el terreno su objetivo principal era derrotar al gobierno Sirio quien ha sido y es quien más soporta la guerra contra el (EI).
La cuestión de por qué, EEUU y sus aliados nunca han considerado la posibilidad de unir fuerzas con el gobierno sirio para derrotar al (EI), ha sido porque el (EI) y otros grupos terroristas como el Frente al Nusra eran y son quienes más eficazmente hacían el trabajo sobre el terreno contra el gobierno sirio. La versión de que EEUU y sus aliados aspiraban a derrotar simultáneamente al (EI) y al gobierno Sirio, no ha dejado de ser una posición propagandística, pues en la práctica esa posibilidad nunca ha existido.
La intervención de Rusia en la guerra de Siria a petición del único y legítimo gobierno sirio presidido por Al Asad ha cambiado el curso de los acontecimientos. De estar el Ejército gubernamental sirio a la defensiva ha pasado a la ofensiva; la liberación de Alepo de los grupos insurgentes armados, la reconquista de la ciudad de Palmira, los éxitos en Deir Ezzor, el avance hasta la frontera con Irak y el cerco de Al Raqa capital del Califato del (EI), auguran no solo la imposibilidad de derrotar a las fuerzas del gobierno Sirio sino el declive ya inevitable del dominio territorial del (EI) tanto en Siria como en Irak tras la progresiva liberación de Mosul a manos del Ejército de Irak y de las milicias populares iraquíes.
La política de EEUU y sus aliados respecto a su lucha contra el Estado Islámico ha llegado a una situación que a ojos de un observador se puede considerar de esquizofrenia política y militar en el caso de la lucha por la toma de Al Raqa, mientras que EEUU en su apoyo a las fuerzas kurdas del Consejo Democrático Sirio (FDS) su aliado principal sobre el terreno en el asedio por el Este de Al Raqa, castiga sin miramientos con duros bombardeos al (EI), sin tener en cuenta las bajas civiles utilizando incluso armas prohibidas como el fósforo blanco, a su vez, favorece la reorganización del (EI) para frenar la ofensiva de las fuerzas del Ejército gubernamental sirio por el oeste en su asedio de Al Raqa, facilitando incluso al (EI) el reforzamiento de un frente cercano a la ciudad de Palmira.
Esta situación recuerda a la vivida en el último año de la Segunda Guerra Mundial. La jefatura del ejército soviético había estado exigiendo a EEUU desde su entrada en la guerra en 1941 la apertura de un frente Occidental contra el ejército Nazi para obligarle a luchar en dos frentes a la vez, pero no sería hasta el desembarco de Normandía en junio de 1944 cuando ello sucedería, hasta entonces la estrategia de EEUU y sus aliados fue la de dejar que el ejército nazi y soviético se aniquilaran mutuamente, definida en la frase de Churchill: "que se maten entre ellos". Sin embargo el imparable avance del ejército soviético a pesar de que el ejército nazi había concentrado más de dos tercios de sus fuerzas en el frente oriental, hizo temer a EEUU y sus aliados que al igual que sucedió con Napoleón, el ejercito ruso pudiera llegar hasta París, lo cual indujo a abrir el frente occidental.
Ahora en la toma de Al Raqa EEUU y sus aliados quieren ganar las mejores posiciones ante la derrota del (EI), para en las posteriores negociaciones tener un mayor peso en su objetivo de dividir Siria e Irak facilitando la creación de un Estado o autonomías kurdas sobre territorios de Irak y Siria.
Desde el principio, la guerra en Siria ha tenido patrocinadores regionales y extranjeros por diferentes motivos. En  Arabia Saudita e Israel predominaba el objetivo de acabar con el gobierno de Al Asad como forma de debilitar a un aliado de Irán en la región, y en EEUU, Francia y Gran Bretaña ha estado el interés de redistribuir Siria en áreas de influencia en régimen colonial. Esta redistribución del Oriente Medio bajo la influencia occidental tiene un ambicioso proyecto: unir el Golfo Pérsico con el Mediterráneo para el traslado bajo su tutela a Europa de los cuantiosos recursos de gas natural que tiene Qatar que suponen un 14% del total mundial, y de esta manera limitar la influencia que los países europeos tienen de esta materia de Rusia.
Qatar ha venido participando en los años pasados de la estrategia de EEUU y sus aliados regionales e internacionales de poner fin al gobierno de Al Asad, y al igual que sobre el resto de las monarquías árabes de la región, pesa la sospecha de su apoyo a los grupos jihadistas, pero, tras la visita el 20/05/2017 de Donald Trump a Arabia Saudita, el anuncio de Arabia Saudita de la ruptura de relaciones con Qatar revelaría las profundas contradicciones que se han ido fraguando entre Qatar y Arabia Saudita como consecuencia de la evolución de los acontecimientos en la región, principalmente en Siria.
El 05/06/2017, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Yemen, el gobierno oriental de Libia y las Maldivas cortaron las relaciones diplomáticas con Qatar acusándole de financiar el terrorismo, una acusación sorprendente por parte de quien financia, como es Arabia Saudita, la divulgación de la ideología extremista wahabista de la que se nutre el Estado Islámico. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se alineó con esta posición, criticando a Qatar en una serie de tweets, donde afirmaba que su visita a Arabia Saudita "ya estaba dando sus frutos".
Qatar ha negado las acusaciones y manifestado su deseo de restaurar de nuevo las relaciones con todos los países que han cortado o limitado sus relaciones, sin embargo, ello no ha cambiado la posición de Arabia Saudita y sus aliados, en contrapartida, tanto Irán como Turquía han manifestado su solidaridad con Qatar.
Las diferencias de Arabia Saudita con Qatar tienen una raíz confesional pero también económica. La confesional radica en que Qatar se alinea con la cofradía de los hermanos musulmanes, que aspira a liderar el mundo musulmán sunnita, una organización extendida en la base de la sociedad árabe y que en el año 2012 contribuiría decisivamente a que uno de sus miembros Mohamed Morsi, alcanzara la presidencia en Egipto. Por otra parte, Arabia Saudita principal patrocinador de la ideología wahabista también aspira a liderar la corriente sunnita del Islam. De tal manera que tras el golpe de Estado en Egipto en julio del 2013 liderado por el actual presidente egipcio Abdelfatah Al-Sisi, Arabia Saudita a pesar de que el derrocamiento de Morsi suponía un retorno al laicismo por parte de las autoridades egipcias, se aprestó a reconocer el gobierno surgido del golpe de Estado y concedió a Egipto un préstamo por valor de 10.000 millones de dólares, una deuda que ahora agradece el gobierno egipcio, alineándose con Arabia Saudita contra Qatar.
Sin embargo, las diferencias sustanciales son con toda probabilidad de origen económico. Qatar es uno de los más importantes exportadores de gas natural licuado, pero su objetivo está en exportar su producción de gas natural a Europa con el proyecto de unir el Golfo Pérsico con el Mediterráneo a través de un gaseoducto. Qatar posee reservas de petróleo que en unos años quedarán mermadas y su principal recurso de futuro es la ampliación de la explotación de sus reservas de gas natural cuyos yacimientos comparte con Irán, por otra parte este proyecto encaja en la  conectividad del espacio euroasiático promovida principalmente por China y Rusia a través de la denominada Nueva Ruta de la Seda.
Siria e Irak son imprescindibles en ese proyecto, y Qatar después de apostar durante años por el derrocamiento del régimen sirio, ante la imposibilidad de lograrlo  probablemente ha optado por aproximarse a los futuros vencedores en Sira e Irak lo que supone a su vez una aproximación a Irán que la hermandad musulmana ya la había iniciado en octubre del 2012 con el antiguo presidente egipcio Mohamed Morsi.
Esta aproximación a Irán es lo que habría enfurecido a la monarquía Saudita pues supone la ruptura de la unión de la rama del Islam sunnita frente a la rama chiíta liderada por Irán. El apoyo de EEUU a Arabia Saudita en este contencioso se ha moderado recientemente debido a que tampoco pretende alejarse de Qatar donde tiene su principal base militar en el Medio Oriente. Situada al suroeste de Doha, la Base Aérea de Al Udeid alberga unos 10.000 soldados estadounidenses y también alberga el Centro Combinado de Operaciones Aéreas de los Estados Unidos, encargado de coordinar la operaciones aéreas sobre Irak, Siria y Afganistán, y ahora en la batalla por Al Raqa en Siria ha cobrado especial relevancia.
El Otro actor importante en la región es Turquía con su presidente Erdogán al frente, quien también ha ido cambiando posiciones a lo largo del conflicto sirio. Desde la ruptura de relaciones con Rusia al restablecimiento de las mismas. De una participación activa por intentar derrocar al gobierno sirio a centrar su preocupación en el posible surgimiento de un Estado o autonomía Kurda en el Norte de Siria con el apoyo de EEUU, quien también aspira a dominar el corredor terrestre desde el Golfo Pérsico hasta el Mediterráneo, a través de los territorios kurdos.
El conflicto de intereses entre EEUU y Turquía a pesar de ser ambos socios de la OTAN no parce que va remitir pues Turquía desconfía de la alianza de EEUU con los combatientes kurdos del FDS, y todavía mantiene las diferencias con EEUU por su negativa a la extradición de Fethullah Gülen residente en EEUU y al que Turquía acusa de ser el autor intelectual del fallido golpe de Estado en Julio de 2016.
En el conflicto surgido entre Arabia Saudita y Qatar, Turquía no ha dudado en posicionarse con Qatar incluso prometiéndole ayuda militar. Los intereses políticos y económicos parecen que se están imponiendo en el Medio Oriente a las turbulencias de las luchas sectarias entre confesiones religiosas, y aunque hay que pensar que tal vez siempre fue así y el enfrentamiento sectario solo era la tapadera de intereses económicos, ahora con la ruptura de Arabia Saudita y Qatar parece más evidente que nunca.
De momento Qatar no tiene definida una posición clara sobre cual va a ser su política de futuro, pero si persiste la confrontación con Arabia Saudita, solo le queda el camino de la claudicación a la tutela Saudita lo cual pondría sus reservas de gas natural en manos de la Monarquía Saudita, o por el contrario, deberá optar por alinearse con Turquía e Irán.

Fuente: British Petroleum (BP) de 2015. Elaboración propia.

En el nuevo escenario que parece abrirse en el Medio Oriente, las naciones que lo componen debieran pensar que las luchas sectarias solo conllevan una lucha intestina eterna que en nada beneficia a sus pueblos, y que las mismas son instrumentalizadas por élites regionales y países extranjeros para su sometimiento.
El modelo de Estado basado en la tolerancia religiosa y centrado en el desarrollo económico es la mejor opción para la región, una perspectiva a la que se vienen oponiendo rotundamente tanto el régimen de Israel como el de Arabia Saudita, pero si tras la victoria sobre el Estado Islámico llega la Paz a Siria e Irak estas naciones deberán apostar claramente por este modelo de Estado como superación del luctuoso pasado de guerras.

El futuro de la región del Próximo y Medio Oriente está todavía por escribir, pero lo será bajo un nuevo equilibrio de fuerzas en la región. Ahora, el paso inmediato más importante se dirime en la liberación de Al Raqa en Siria y Mosul en Irak.

Distribución de los contendientes en Siria a mediados del año 2016
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Distribución de las fuerzas militares de EEUU en Oriente Medio
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Proyecto de un posible gaseoducto del Golfo Pérsico al Mediterráneo
Región del Golfo Pérsico



Mayo 2017


31/05/2017

NOTICIA. El 30/05/2017, el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Sigmar Gabriel, en declaraciones a la prensa, resto importancia a las diferencias entre Alemania y EEUU.
NOTICIA. El 31/05/2017, la Comisión Europea presentó un documento de análisis y propuestas para reformar la eurozona.

Comentario


La crisis de la Europa alemana

La cumbre del G-7 celebrada en Taormina (Italia) los días 26 y 27 de mayo, puso de relieve las diferencias entre EEUU y Alemania en el ámbito comercial, las aportaciones al presupuesto de la OTAN y en la ratificación del Acuerdo de París sobre cambio climático. El malestar del gobierno alemán por la falta de consenso en el G-7 derivó en una confrontación dialéctica iniciada por Ángela Merkel con sus declaraciones en un acto electoral en una cervecería de Baviera donde expresó sus dudas respecto a la alineación de la Unión Europea con Estados Unidos y Reino Unido, manifestando que los europeos "tienen que poner su destino en sus propias manos". La respuesta por parte del presidente estadounidense Donald Trump, vino a través de su cuenta de Twitter: "tenemos un déficit comercial ENORME con Alemania, además de que ellos pagan MUCHO MENOS de lo que deberían en la OTAN y en el área militar. Muy malo para EEUU. Esto va a cambiar".
Tras esta confrontación dialéctica, el gobierno alemán ha optado por evitar una escalada de declaraciones y abrir paso a la distensión. El 30/05/2017, el ministro de exteriores, Sigmar Gabriel declararía que los comentarios de la cervecería de Baviera y Twitter "no son adecuados"; "es cierto que las relaciones entre Alemania y Estados Unidos atraviesan una situación difícil", "pero creo que regresaremos a una buena relación en el futuro".

Las diferencias de Alemania con su socio estadounidense en el G-7, han venido a sumarse a las diferencias de Alemania con Gran Bretaña por el Brexit, y al creciente malestar sobre la gestión de la crisis económica que ha abierto una notable fractura entre los países del Sur de de la UE y Alemania, mientras en el sur de Europa el desempleo persiste y los gobiernos se han endeudado fuertemente, Alemania como principal prestamista se ha venido beneficiando del servicio de la deuda de estos países.
El desarrollo de la UE desde la implementación del Euro, ha tenido dos periodos claramente diferenciados, antes y después de la crisis del 2008. Hasta la crisis del 2008, el crecimiento económico permitió al conjunto de los Estados de la eurozona mantener el déficit, el volumen de la deuda soberana y el desempleo en unos rangos relativamente bajos, pero la crisis del 2008 cambiaría la ecuación, los Estados más castigados por la crisis como fueron los del sur de la UE por la características del crack inmobiliario serían los que más sufrirían la misma.
El recurso para evitar la quiebra de las cuentas públicas fue el endeudamiento. La opción de una mutualización de las deudas soberanas de toda la UE tuvo su oposición frontal en Alemania, pues ello podía suponer que la factura de los países del Sur de Europa lo tuviera que pagar Alemania. Lejos de eso Alemania optó por la política de que cada Estado aguantase su deuda, y para ello se debía proceder a recortar gastos en partidas sociales, obligando como en el caso de España a modificar la constitución para que el pago de los intereses de la deuda fuera preferente al resto de partidas presupuestarias.
La gobiernos de los Estados endeudados, en la interpretación que la crisis remitiría en dos o tres años, entendieron que las exigencias alemanas también serían transitorias, pero no ha sido así, la prolongación de la crisis ha ido aumentando la deuda, la precariedad en el empleo y los recortes presupuestarios sociales, en educación, sistema de salud, jubilación etc.
El malestar social surge en los Estados del sur de la UE por la prolongación de la crisis y por la percepción política de austeridad de la Comisión Europea compuesta por dirigentes políticos fieles a los dictados de Alemania. Alemania se ha defendido de las críticas de los Estados de sur de la UE achacándoles de ser pueblos perezosos y derrochadores, por oposición al pueblo germano laborioso y buen administrador de sus recursos, un discurso que encaja bien en la tradición cultural supremacista germana lo que ha motivado un apoyo incondicional de la mayoría de la ciudadanía alemana al gobierno de Ángela Merkel.
La germanización de la UE tras la crisis del 2008 ha ido cobrando fuerza y esta germanización ha suscitado a su vez una fractura política con las dirigencias de los Estados con mayor tradición nacionalista como Gran Bretaña y Francia. El Brexit fue una respuesta a la germanización de la UE, y el avance electoral del Frente Nacional con pretensiones de reconducir a Francia fuera de la UE también.
Estos movimientos políticos y otros surgidos al margen de los partidos tradicionales de derecha e izquierdas se vienen combatiendo desde estos partidos bajo el vago enunciado de "populismos" elevado el término a la categoría de anatema como si el apoyo ciudadano a otras opciones políticas fuera obra de una especie de virus maléfico que contamina el alma de los electores, y no una respuesta política a los errores de la Comisión Europea y de la ambición alemana de beneficiarse de las deudas soberanas de otros Estados de la UE.
La clase financiera de la UE ha cerrado filas con las políticas de la Comisión Europea y  del gobierno Alemán cuyos dos máximos representantes son el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y el ministro de finanzas alemán, Wolfgang Schäuble. Esta clase financiera ha contado en los dirigentes de la socialdemocracia y de la derecha tradicional unos fieles ejecutores de sus políticas, y el precio que algunos partidos socialdemócratas gobernantes han pagado como en Grecia y Francia ha sido su práctica extinción, o en el caso de Italia y España una fuerte disminución de su representación política.
Tras el Brexit, las recientes elecciones presidenciales francesas han sido la última contienda en la que el inmovilismo de la Comisión Europea y del Gobierno Alemán en sus políticas europeas puso en jaque a la UE. El triunfo de Emmanuel Macron, político fiel a las políticas de la Comisión Europea, ha supuesto un respiro para Alemania.
En política exterior, Alemania con el antiguo gobierno estadounidense de Barack Obama había venido marcando la agenda de la política exterior de la UE, aunque sus resultados han sido desastrosos. Su proyecto de acogida de refugiados ante la presión de los empresarios alemanes de contar con mano de obra barata, convulsionó a los principales países de la UE. La tergiversación interesada de los acuerdos de Minks, acusando a Rusia de su incumplimiento cuando Rusia no figura como parte de los mismos sino como garante al igual que Alemania y Francia, y son las autoridades de Kiev las que lo incumplen al negarse a reconocer la autonomía a las repúblicas de Dombas tal y como recogen los puntos diez y once de los acuerdos de Minks, forma parte de la hostilidad germana a Rusia y el temor de que Rusia pudiera retomar su tradicional alianza con Francia.
La Europa alemana se encuentra en crisis, la propia manera de referirse a Europa por parte de Ángela Merkel la delata, cuando afirma que los europeos "tienen que poner su destino en sus propias manos, cabría preguntarse a que europeos se refiere, pues tanto Gran Bretaña como parte de Rusia son Europa. El proyecto económico pensado por Alemania para la UE y ejecutado hasta ahora por Bruselas no puede continuar sin consecuencias en el seno de la UE. La centralización alemana de la UE genera tendencias centrífugas y la insistencia en esa política, por muy bien que le vaya a Alemania aumenta la hostilidad hacia el proyecto de la UE.
La UE se encuentra en una encrucijada en la que debe apostar por una mayor integración europea, lo que debiera suponer en primer lugar una mutualización de las deudas soberanas, lo cual podría cerrar la herida de la desconfianza ciudadana hacia la Comisión Europea, y sino se opta por ese camino las tendencias nacionalistas aumentarán y el proyecto europeo estará abocado a una revisión del tratado de Lisboa para que las naciones recuperen gran parte de sus competencias nacionales en materia comercial, de tránsito, fiscales y financieras.
El 31/05/2017, la Comisión Europea en un sorprendente documento de 33 páginas y dos anexos, redactado por el conservador Valdis Dombrovskis y el socialdemócrata Pierre Moscovici, realiza una serie de propuestas para reformar la eurozona con un calendario de medidas a corto plazo para implementarlas en dos años y otras de medio y largo plazo para los próximos ocho años.
En el mismo se afirma que el euro está lejos de ser perfecto y necesita reformas. "La convergencia económica de los primeros años del euro hasta la crisis del 2008 fue ilusoria”. Desde esa fecha, señala el documento, la crisis ha dejado un doloroso legado en forma de altas deudas y un desempleo excesivo en varios países de la UE. Destaca que la lenta recuperación “no es capaz de revertir suficientemente las divergencias económicas y sociales que han emergido” que ha dejado a la eurozona partida en dos, Norte-Sur. Advierte sobre las “fuerzas centrífugas políticas emergentes” que suponen un gran riesgo que obligarán a pagar “un enorme precio político si no se solucionan”, incluido “el debilitamiento del apoyo de los ciudadanos al euro”. Y añade que hay que dar “pasos adelante” para terminar con la actual “polarización”, advirtiendo de que no se debe esperar a la próxima crisis para actuar”.
Con este diagnóstico, se propone como medidas de regeneración de la UE un presupuesto común para toda la UE y un Tesoro que emita eurobonos a largo plazo en el objetivo de la mutualización de las deudas soberanas con el fin de restaurar la convergencia económica para acabar con la brecha Norte-Sur, y apuntalar el euro.

Con toda probabilidad, el gobierno alemán disentirá del diagnóstico de la Comisión y de sus propuestas porque las mismas podrían suponer una carga para la ciudadanía alemana que no está dispuesta a aceptar, y lo último que va hacer el gobierno alemán es poner en su contra a una mayoría electoral, cuando al acecho se encuentra el nuevo partido de derechas "Alternativa para Alemania".
Las contradicciones generadas entre el proyecto alemán para Europa y un proyecto mancomunado europeo, tal vez sean ya insalvables y el destino final sea una reforma del Tratado de Lisboa que limite competencias a la Comisión Europea y las restituya a los Estados, un proyecto que, por otra parte, encajaría mejor con la visión política y comercial de la nueva administración estadounidense de entenderse con cada nación por separado y le facilitaria a EEUU poner en la mesa de negociación en contrapartida a su déficit comercial la enorme dependencia que en materia de defensa Alemania tiene de EEUU.

La afirmación de la comisión Europea de que no se debe esperar a la próxima crisis para actuar, tal vez llega tarde, porque la crisis ya está presente.

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15/05/2017

NOTICIA. El I Foro de Cooperación Internacional de la Franja y la Ruta se celebró en Pekín los días 14 y 15 de mayo.

Comentario

El inicio del siglo euroasiático

Con la participación de los jefes de Estado y de gobierno de 29 países, los representantes de 130 naciones y 70 organizaciones internacionales tuvo lugar en Pekín el primer Foro de Cooperación Internacional "Una Franja, Una Ruta" a iniciativa del gobierno de China. El foro contó también con la participación del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde. Estados Unidos envió una delegación liderada por Matt Pottinger, asesor especial del presidente y director sénior para Asia del Consejo de Seguridad Nacional.
El I Foro de Cooperación Internacional de la Franja y la Ruta ha sido uno de los principales encuentros económicos del mundo y la reunión internacional más prestigiosa que China ha inaugurado. En el centro de su atención ha estado el gran plan de China para combinar mejor la creciente economía china con el desarrollo de Asia, Europa y África, que conecta a países y regiones que representan casi un 60 % de la población mundial y un 30 % del producto interno bruto (PIB) global, que ha suscitado que naciones tan distantes y dispares como Rusia, Argentina, Bélgica, Italia, España, Vietnam, Grecia, Polonia, Etiopía, Kazajstán, Kenya y Hungría, hayan estado representadas por sus jefes de Estado o gobierno.
China, con su iniciativa de la Franja y la Ruta, asume el liderazgo de promover la integración económica global entre países desarrollados y en desarrollo en beneficio de todas las naciones del mundo. En palabras del presidente chino, Xi Jinping, la Franja y la Ruta solo tendrá éxito si se construye sobre la base de la paz entre naciones, por ello, la nueva ruta de la seda deber ser a su vez un camino de paz. En respuesta a las críticas y preocupaciones de algunas naciones que creen que el ambicioso plan es parte de la estrategia de China para aumentar su influencia en el mundo mediante la propagación de lazos económicos con los diferentes países, Xi Jinping, afirmo: “Lo que queremos crear es una gran familia que conviva en armonía. Lo que esperamos lograr es un nuevo modelo de cooperación ganar-ganar”.
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Propuesta por China en 2013, la iniciativa de la Franja y la Ruta busca construir una red de infraestructuras y comunicaciones y crear una plataforma de cooperación económica que conecte a decenas de países de Asia, Europa y África reeditando las antiguas vías comerciales de la Ruta de la Seda, pero el aspecto más relevante es que pretende inaugurar un nuevo modelo de desarrollo que priorice la relación de ganar todos, en oposición al modelo colonial y neocolonial de siglos de occidente basado en la relación de que unos ganen a costa de que otros pierdan.
En el modelo occidental, la globalización no puede ni debe cuestionar su hegemonía económica mundial, lo cual necesariamente implica la perpetuación del vigente estatus económico mundial de países ricos y países pobres, en el que el 75% del PIB mundial es detentado por el 20% de la población mundial. Un desarrollo económico de los países en desarrollo que aproximase la renta per cápita a la de los países desarrollados supondría que el potencial económico del PIB de los países desarrollados podría retroceder del actual 75% a un 20%, lo que supondría un cambio drástico no solo en la economía sino en las finanzas el sistema monetario y el conjunto de las relaciones internacionales.
Las políticas de freno al desarrollo económico contra determinados países lo realiza el G7 mediante la política de sanciones económicas y la desestabilización social y si es necesario con la intervención directa armada de los países de la OTAN en países que pretende controlar como ha venido sucediendo en el Medio Oriente y el Norte de África.
La iniciativa de la Franja y de la nueva Ruta de la seda es vista con recelo por EEUU, pues implica un desarrollo económico de una parte del mundo que en términos globales, cuestiona su hegemonía económica. Las acusaciones contra China y Rusia de que con esta iniciativa se pretende ampliar el área de influencia de estas naciones responde a estereotipos de la Guerra Fría, y también a la vieja mentalidad imperialista que prejuzga las acciones de los demás con el propósito que él aplica a las suyas.
Sin embargo, el propósito de China no tiene nada que ver con el modelo colonial al que fue sometida por las potencias imperiales europeas y por Japón durante más de un siglo hasta la proclamación de la República Popular en 1949. Tampoco pretende seguir en las relaciones internacionales el viejo modelo soviético de áreas de influencia, al que se opuso radicalmente en los años sesenta del siglo XX, en una controversia con la URSS que distanció a las dos potencias llegando al grado de una guerra fronteriza entre ambos. Quien juzga a China bajo el  presupuesto de que persigue objetivos neocoloniales, o es un ignorante de la historia contemporánea de China, o actúa maliciosamente para sembrar la desconfianza hacia China.
China quiere una relación de cooperación de ganar todos. En este mensaje de las autoridades chinas no solo existe la negación de no repetir el caduco modelo colonial, sino que el comunismo chino por su propia ideología sigue aspirando a alcanzar una civilización de fraternidad política de naciones y personas. Un objetivo que no es buscado por la fuerza de las armas ni la conquista de países, tal y como bajo esa bandera actuaron los revolucionarios franceses durante la Convención (1792-1795) y Napoleón para justificar la invasión de otros países, o lo hizo el imperio soviético tras la Segunda Guerra Mundial en los países del Este de Europa, sino en la convicción que la prosperidad compartida de todo el género humano solo puede ser fruto del desarrollo de los pobres del mundo sobre la base de la paz y la cooperación bajo los principios de la coexistencia pacífica.
China no exporta ideología como lo hiciera la URSS, sino que entiende que la civilización basada en la unión cooperativa de todas las naciones y seres humanos no es una aspiración única de la ideología comunista, sino que es un sentimiento político profundo consustancial al género humano que toma cuerpo en diferentes ideologías y arraiga por interés material principalmente entre los desfavorecidos de la Tierra, quienes en la medida que toman conciencia de ser artífices de su propio desarrollo económico y político se constituyen en el sujeto transformador universal.
La descolonización supuso una primera toma de conciencia de los explotados de la Tierra en su proceso emancipador, y el segundo paso lo constituye la aspiración de su desarrollo económico y social. Con el proyecto de la Franja y la Nueva Ruta de la Seda China contribuye a crear las condiciones para el desarrollo de las naciones principalmente en el espacio euroasiático proyectándose también hacia África, y favorece la implicación de los países europeos en este proyecto de desarrollo global, y con ello contribuye al objetivo del ideal comunista de la prosperidad compartida de todo el género humano.
La intelectualidad dirigente occidental carece de una teoría científica de los cambios históricos, a diferencia, los dirigentes chinos prestan gran importancia a la teoría de los cambios históricos de la que emanan sus acciones políticas adecuándola continuamente bajo el concepto marxista de la búsqueda de la verdad en los hechos. En la actualidad, para los dirigentes chinos la contradicción principal que mueve los destinos de la humanidad es la contradicción entre la pobreza y las aspiraciones de prosperidad de los países en desarrollo. China como el país más importante en desarrollo del mundo se sitúa en esa corriente transformadora.
EEUU como principal potencia del mundo liberal y depositario de la tradición histórica neocolonial occidental no termina de comprender las razones de los cambios históricos, y se aferra a una lucha por perpetuar su supremacía mundial negando el desarrollo económico y tecnológico a los países en desarrollo, un camino que solo puede derivar en un incremento de las acciones desestabilizadoras en los países que no se someten a su tutela, apoyándose como en América Latina en oligarquías reaccionarias, o en Oriente Medio en regímenes retrógrados como son las monarquías despóticas del Golfo Pérsico y el régimen de Apartheid de Israel.
Sin embargo, a pesar de los recelos de EEUU y Japón a participar en la Iniciativa de la Franja y de la Nueva Ruta de la Seda, la mayoría de los países europeos aunque son socios con EEUU en la OTAN, consideran esta iniciativa una oportunidad para ampliar sus negocios. La prolongada crisis financiera iniciada en el 2008 sigue perpetuando unas bajas tasas de crecimiento económico, y la Franja y Nueva Ruta de la Seda es un proyecto de inversión principalmente en infraestructuras que puede contribuir a ampliar la cartera de pedidos de las empresas europeas. El negocio se impone a las aspiraciones estadounidenses de exclusión de China, y supone situarse en el camino del desarrollo compartido entre los países en desarrollo y los desarrollados.
El TTIP, pensado por los dirigentes de EEUU y de la UE para unir comercialmente exclusivamente a los países ricos, no es un proyecto de crecimiento económico sino un proyecto de concentración económica, en el que unos países crecerán a costa de que otros pierdan. Si se toma como ejemplo el sector agrario, bajo el TTIP el sector agrario estadounidense crecería, pero lo haría en detrimento del sector agrario europeo, siendo uno de los países más afectados Francia, ello es el resultado de unir dos economías que no son capaces de generar crecimiento por elevación de la demanda lo cual deriva en un proceso de concentración económica en el que unos ganan y otros pierden.
La crisis que se arrastra desde el 2008, es una crisis derivada del agotamiento de un modelo de crecimiento basado en el consumismo de menos de un 20% de la población mundial. No es posible reeditar ese modelo, pues ni se pueden acortar los ciclos de consumo de productos no perentorios como automóviles, ni aumentar el consumo de otros como la doble residencia. El crecimiento económico mundial precisa de la incorporación de la población de los países en desarrollo a la demanda efectiva mundial a través de promover el acceso a las necesidades básicas de alimentación, sanidad, educación, para ampliarla posteriormente a artículos de consumo.
Este paso precisa de una fase de implementación de infraestructuras en redes eléctricas, viales, ferrocarriles y desarrollo urbano, en ese sentido, la Franja y la Nueva Ruta de la Seda, es la iniciativa más importante desde la implementación del plan Marshall después de la Segunda Guerra Mundial.
Dos conceptos de liderazgo mundial van definiéndose en el presente siglo, el de EEUU consistente en la perpetuación del modelo de dominación neocolonial, y el modelo que se abre paso en el espacio euroasiático basado en la colaboración entre naciones en pie de igualdad, respetando el sistema político de cada nación y priorizando el desarrollo de las infraestructuras civiles.
El presidente de Rusia Vladímir Putin en su intervención en el Foro de Cooperación Internacional de la Franja y la Ruta, expresaría su convencimiento del desarrollo de un proyecto euroasiático. "Rusia ve en la futura Asociación Euroasiática no solo nuevos lazos entre los Estados y los mercados, sino un cambio político y económico en el continente que traerá paz, estabilidad, prosperidad y un nuevo nivel en la calidad de vida"." En este sentido, la Gran Eurasia no es un proyecto geopolítico abstracto: es un verdadero proyecto de civilización dirigido al futuro y abierta al mundo", en el que, " la participación de los países europeos miembros de la UE la haría realmente armonizada, equilibrada y universal".
El siglo euroasiático ha comenzado.


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04/05/2019

NOTICIA. El 09/05/2017 tendrán lugar en la República de Corea las elecciones presidenciales

Comentario

Península de Corea. La paz y  el día después

El 10/03/2017, el Tribunal Constitucional de Corea del Sur ratificó la destitución de la presidenta del país, Park Geun-hye, acordada por el Parlamento bajo los cargos de corrupción política. La presidencia interina fue asumida por el primer ministro, Hwang Kyo-ahn, y la fecha de las elecciones para elegir un nuevo presidente fue fijada para el 09/05/2017.
Park Geun-hye, fue elegida presidenta de Corea del Sur el 19/12/2012, con la propuesta política de trabajar por la paz, la reconciliación y la cooperación en el Noreste Asiático. Ese discurso tuvo entonces una acogida positiva en Corea del Norte, su presidente, Kim Jong-un, el 01/01/2013 en un mensaje de Año Nuevo realizaría un llamamiento a la unificación de las dos Coreas. Sin embargo, el curso de los acontecimientos han marcado un camino contrario a la voluntad de paz y reconciliación entre ambas coreas. En los meses de marzo y abril del 2013, las maniobras militares anuales conjuntas de los ejércitos de Corea del Sur y EEUU, elevaron la tensión con Corea del Norte, tras la utilización por parte de EEUU en el espacio aéreo de Corea del Sur de dos bombarderos B-2 Spirit, con capacidad de carga nuclear que llevó al líder norcoreano Kim Jong-un, a declarar el Estado de Guerra de Corea del Norte con su vecino del Sur, la crisis alcanzó un clímax hasta el punto que el presidente estadounidense, Barack Obama, ordenó suspender temporalmente las maniobras militares conjuntas con Seúl para reducir la tensión entre las dos Coreas.
En la actualidad, coincidiendo con la maniobras militares conjuntas anuales de marzo y abril, de Corea del Sur y EEUU, la tensión ha vuelto de nuevo a la península coreana. En las últimas semanas, Corea del Norte ha venido realizando pruebas de cohetes de medio y largo alcance diseñados para transportar cargas nucleares de combate; por su parte, EEUU ha sumado a las maniobras militares conjuntas con Seúl, el  portaviones Carl Vinson, un submarino de la clase Ohio provisto de armas nucleares y dos bombarderos supersónicos B-1B  con capacidad de portar armas nucleares.
La política de la tensión entre Corea del Norte y Corea del Sur es buscada por EEUU, pues mientras exista la misma, el proyecto de reunificación de las dos Coreas  que los políticos de ambas Coreas dicen perseguir queda absolutamente descartado, pues EEUU no quiere una reunificación negociada de ambas Coreas sino la claudicación de Corea del Norte. Una pretensión que dejó muy clara en sus declaraciones el Secretario de Exteriores Rex Tillerson en la manida frase utilizada por EEUU para amedrentar a sus enemigos: Todas las opciones están sobre la mesa", aunque se daba por sentado que en el término "todas" estaba excluida la opción de la negociación.
Corea del Norte con su programa de desarrollo de armamento nuclear busca desesperadamente obtener un factor de disuasión frente a un posible ataque preventivo de EEUU, pero ese programa desarrollado en desacato a las resoluciones del CSNU que lo prohíbe categóricamente, solo contribuye también a alejar cualquier escenario de distensión que pueda favorecer un acercamiento pacífico y de negociación entre las dos Coreas.
La política de la tensión ha pasado a estar presente en la campaña electoral presidencial en Corea del Sur, el presidente interino y primer ministro surcoreano, Hwang Kyo-ahn, alineado con el  candidato derechista, Ahn Cheol-soo, ha venido alentando la retórica belicista, posicionándose a favor del despliegue del escudo antimisiles estadounidense (THAAD) en suelo de la República de Corea, sin embargo  el candidato del Partido Minju de Corea, Moon Jae-in, cree que Estados Unidos debe inmediatamente cesar el despliegue de sus sistemas THAAD considerando que es una cuestión que debe ser discutida a escala nacional después de las elecciones presidenciales; no obstante, EEUU se ha aprestado a iniciar el despliegue del THAAD antes de las elecciones tal vez en prevención de un resultado adverso del candidato más alineado con la política estadounidense, Ahn Cheol-soo, al que la última encuesta de Gallup Corea, realizada entre el 25 y el 27 abril de 2017, le otorga un 24% de intención de voto, frente a  un 40% a Moon Jae-in.
La reunificación de ambas coreas por la fuerza de las armas es una pretensión irrealizable por el grado militar de confrontación que significaría. Una segunda guerra de Corea iniciada por EEUU no asegura la derrota de Corea del Norte sino solamente una gran confrontación entre ambas coreas de consecuencias desconocidas. Tampoco Corea del Norte puede ambicionar a que en una segunda guerra de Corea en repuesta a un ataque preventivo estadounidense podría derrotar a Corea del Sur. En la actualidad, lo que detiene a ambos contendientes es lo que sucedería el día después de iniciado el conflicto, que solo puede tener como resultado el aniquilamiento muto asegurado de ambas coreas.
La imposibilidad de EEUU de rendir al régimen de Corea del Norte por la fuerza de las  armas y de las sanciones le ha llevado a definir una estrategia basada en la escenificación de la inevitabilidad de una guerra real contra Corea del Norte, orientada a presionar a China para que sea el gobierno chino quien actúe contra Corea del Norte, en el entendimiento de que China se inclinará por todos los medios en evitar una guerra en sus propias fronteras volviéndose en contra del  gobierno coreano.
El ataque del 07/04/2107, de  EEUU contra la base aérea de Shairat en la provincia siria de Homs con misiles de crucero coincidiendo con la primera reunión del presidente de China Xi Jinping con el de EEEU Donald Trump formó parte de esa escenificación de engaño a China, la utilización el 14/04/2017 de la mayor bomba no nuclear que posee EEUU conocida como GBU-43, contra una red de túneles utilizadas por los insurgentes en Afganistán, también formó parte de esa puesta en escena en el objetivo de manifestar ante Rusia y China una supuesta determinación de EEUU de ir hasta el final contra sus adversarios, y de dejar claro a los mismos que el respeto al derecho internacional no tiene relevancia en su toma de decisiones.
Con estas acciones de intimidación que se pueden considerar teatrales de matar moscas a cañonazos por el escaso efecto militar que tuvieron tanto en Siria como en Afganistán, la errática administración estadounidense de Donald Trump pensó que podía asustar a China y Rusia y que ello les llevaría a una política de apaciguamiento con EEUU, lo cual elevaría el estatus estadounidense de autoridad mundial.
Pero Rusia y China han aprendido de experiencias pasadas que la peor política que se puede seguir en las relaciones con EEUU es la política de apaciguamiento, la intervención militar de EEUU en Libia en el año 2011  puso de relieve tal cuestión. El 17/03/2011 el CSNU aprobaría con los votos de Rusia y China la resolución 1973  que autorizaba a la OTAN a intervenir en Libia con el fin de crear una zona de exclusión aérea, lejos de eso la OTAN no ceso en sus ataques hasta conseguir el derrocamiento del gobierno libio de Muamar el Gadafi.
Esa vulneración de lo acordado en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, supuso un punto de inflexión para China y Rusia en la política internacional pasando ambos a jugar un papel más activo y coordinado.
El 26/04/2017, el ministro de Exteriores chino, Wang Yi en un encuentro en la ONU con el viceministro de Exteriores ruso, Gennady Gatilov, para tratar sobre la crisis en la península de Corea, manifestaría que China y Rusia mantienen una comunicación y coordinación estrechas sobre los asuntos internacionales y regionales. Respecto a la política a seguir en el conflicto entre las dos Coreas, abogó por una política de "doble estrategia" y "doble suspensión". La "doble estrategia" se basa en aunar esfuerzos simultáneos para lograr la desnuclearización en toda la península de Corea y reemplazar el actual armisticio entre el Norte y el Sur por un tratado de paz. La "doble suspensión" propugna que Pyongyang suspenda sus actividades nucleares y lanzamientos de misiles a cambio de que Seúl y Washington cancelen sus maniobras militares a gran escala.
El futuro presidente de la República de Corea, tendrá que demostrar si apuesta por esa vía o por la continuidad de la política de la tensión. Corea del Norte también tendrá que demostrar si antepone la negociación a su programa nuclear. La apuesta por una vía que lleve a la península de Corea hacia la distensión tendrá que venir con pequeños pasos que faciliten la confianza entre ambas Coreas.
El camino de la tensión es un camino hacia ninguna parte que solo sirve a intereses ajenos a las aspiraciones de la reunificación del pueblo de Corea del Norte y del Sur.

Nota posterior al artículo:
Las elecciones presidenciales del 09/05/2017, en la República de Corea con una participación del 77,2%, ofrecieron los siguientes resultados:
Moon Jae-in, Partido Democrático 13.387.647 de votos (41,19%); Hong Jun-pyo, Partido Libertad 7.841.017 (24,10%); Ahn Cheol-soo,  Partido del Pueblo 6.982.012 (21,40%); Yoo Seong-min, Partido Bareun 2.202.601 (6,80%); Sim Sang-jung, Partido de la Justicia 2.011.182 (6,20%). En la República de Corea no existe segunda vuelta de elecciones, por lo que resultó electo presidente Moon Jae-in, partidario de abrir conversaciones con Corea del Norte en favor de una distensión entre ambas Coreas.

Abril 2017



24/04/2017

NOTICIA. El 23/04/2017, en la primera ronda de las elecciones presidenciales en Francia, los candidatos Emmanuel Macron y Marine Le Pen quedaron clasificados para  la segunda vuelta electoral prevista para el 07/05/2017.

Comentario

La Francia Insumisa tendrá que esperar

Emmanuel Macron y Marine Le Pen lograron ser los más votados en la primera ronda electoral a las elecciones presidenciales en Francia y competirán por la presidencia de Francia el 07/05/2017, si bien, esta primera ronda electoral situó a cuatro candidatos muy cercanos en votos.
Emmanuel Macron autocalificado como centrista obtuvo 8.528.585 de votos, un 23,86% de los votos válidos emitidos; Marine Le Pen, nacionalista de derechas 7.658.990 (21,43%); François Fillon del centro derecha 7.126.632 (19,94%); Jean-Luc Mélenchon de la nueva izquierda francesa 7.011.856 (19,62%) y muy distante quedó el representante del partidos socialista, Benoît Hamon con 2.268.838 de votos (6,35%); el resto de candidatos obtuvieron en su conjunto 3.142.823 de votos (8,8%).
La primera ronda electoral a la presidencia de Francia, debido a las sustanciales diferencias programáticas de los candidatos, ha estado marcada por la incertidumbre de quienes serían los dos candidatos que pasarían a la segunda vuelta.
Las incertidumbre se ha situado entre si los candidatos a la segunda vuelta serían la nacionalista Marine Le Pen (Frente Nacional) y el candidato de la nueva Izquierda (Francia Insumisa) Jean-Luc Mélenchon, lo cual hubiera supuesto una contienda electoral de dos candidatos de ideologías opuestas, pero con propuestas en común para dotarle a Francia de mayor soberanía frente a las instituciones europeas y de la OTAN, o si por el contrario, era Emmanuel Macron quien pasaba a la segunda vuelta, lo cual, aseguraba la continuidad de las políticas europeas y de la OTAN, como así ha sido.
La posibilidad de que en la segunda vuelta electoral hubiera estado el candidato de la derecha tradicional francesa François Fillon, en competencia con Marine Le Pen, preocupaba también seriamente a las élites de Bruselas y de la OTAN, pues Fillon no resultaba un candidato previsible en política exterior quien había manifestado su intención de suavizar las sanciones a Rusia, pero tal escenario quedó descartado por su descrédito tras la "oportuna" revelación de que utilizó su posición en la administración del Estado para favorecer a su familia.
Al final, Emmanuel Macron, representante de la continuidad de las políticas centralistas de Bruselas y neocoloniales de la OTAN en Oriente Medio, será quien compita con Marine Le Pen. Tanto Fillón como Hamon ya le han manifestado a Macron su apoyo incondicional, por su parte, la nueva izquierda francesa no apoyará como organización a ninguno de los dos candidatos dejando a criterio de sus electores la decisión correspondiente. En estas circunstancias las posibilidades de Marine Le Pen de obtener una victoria electoral el 07/05/2017, son escasas.
El triunfo de Macrón supone un duro revés para el partido socialista francés que ha desaparecido prácticamente del mapa político francés, sin embargo, las élites europeas, han celebrado el triunfo de Emmanuel Macron, porque supone alejar el fantasma de un cambio radical en Francia que hubiera supuesto la obligada revisión del tratado de Lisboa para alumbrar una Unión Europea en la que las naciones recuperarían una parte importante de sus competencias fiscales,  financieras y migratorias
La característica de la socialdemocracia desde la crisis del 2008 ha sido la permanente traición de sus postulados políticos. François Hollande, presidente de Francia por el Partido Socialista desde el año 2012, ha visto hundirse su popularidad hasta el punto de ser el único presidente de la V República que no ha optado a un segundo mandato.
François Hollande, en el año 2012 se comprometió a dar un mayor peso a Francia en la Unión Europea y la implementación de reformas sociales para ayudar a los más necesitados; sin embargo, los electores franceses tras cinco años de gestión socialista han comprobado la falacia de las propuestas de Hollande y en consecuencia han barrido prácticamente del escenario político francés al partido socialista.
Emmanuel Macron, se vislumbra como un renovado continuador de François Hollande, sus propuestas políticas son muy parecidas a las de Hollande en el año 2012, y posiblemente de llegar a la presidencia seguirá la estela de su predecesor, porque mientras Francia no cambie su relación con la UE y con la OTAN carecerá de competencias para realizar cambios en la política económica y las relaciones internacionales.
Emmanuel Macron, significa el cambio gatopardista, resumido en la frase: "Si queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie" ("Se vogliamo che tutto rimanga come è, bisogna che tutto cambi"). Para las élites financieras europeas la llegada de Macron a la presidencia francesa sería una nueva victoria frente a las aspiraciones de las clases medias que quieren devolver gran parte de la soberanía a la nación para disponer de herramientas políticas más cercanas que respondan a sus intereses.

La rebelión de las clases medias tiene dos vertientes, una escorada hacia un nacionalismo de derechas, representado en Francia en el Frente Nacional de Marine Le Pen, y otra inclinada hacia un nacionalismo de izquierdas representado en la Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon. Estos son los actuales movimientos políticos emergentes, los partidos tradicionales han sido relegados ya al basurero de la historia, Macrón solo puede suponer un paréntesis histórico de una falsa ilusión a una nueva desilusión, y al término del mismo, tal vez, la Francia Insumisa vuelva con renovado vigor.  Mientras tanto, tendrá que esperar.
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Fuente: Ministerio del Interior de Francia. Elaboración propia.
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07/04/2017

NOTICIA. En la noche del jueves al viernes del 07/04/2107,  EEUU lanzó 59 misiles de crucero Tomahawk desde los buques de guerra emplazados en el Mediterráneo contra la base aérea de Shairat en la provincia siria de Homs.

 Comentario

La quiebra del orden internacional de posguerra

El ataque de la noche del jueves al viernes del 07/04/2107, de  EEUU contra la base aérea de Shairat en la provincia siria de Homs con misiles de crucero dejó un saldo de seis soldados sirios muertos. El ataque supone una represalia al supuesto uso de armas químicas en Jan Sheihun del que Washington culpa a Damasco, que dejó 86 muertos y más de 100 heridos.

El ataque con armas químicas está sin esclarecer. EEUU y los países que forman la alianza internacional contra el Estado Islámico, sin presentar ninguna prueba han culpado al gobierno sirio de ese ataque, sin embargo, el gobierno sirio niega toda implicación en los hechos. El portavoz de la Presidencia rusa afirmó que "el Ejército de Siria no dispone de armas químicas" y recordó que  la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) había confirmado la destrucción del arsenal sirio correspondiente.

La atribución del ataque químico al gobierno sirio no solo carece de pruebas sino de toda lógica, pues, ¿cómo es posible que el gobierno sirio pueda ordenar tal ataque, cuando es notorio que los resultados del mismo se van a volver en su contra?

La realidad de los hechos conocidos es que existía un arsenal de armas químicas y las mismas se han utilizado, bien como consecuencia de una acción deliberada o porque un ataque al citado almacén las ha activado. Pero ante la falta de evidencias de que bando en conflicto era el arsenal químico y como se produjo la detonación de las armas químicas, lo más prudente hubiera sido una investigación por la (OPAQ), pero no ha sido así, una vez más EEUU alegando que poseía pruebas irrefutables que acusaban al gobierno sirio aunque todavía no ha presentado ninguna, se considera con la autoridad para agredir un país sin mandato del CSNU y, una vez más, al igual que aconteció en Irak, a través de un enorme aparato de propaganda que eleva la especulación a la categoría de prueba, hace tragar a la ciudadanía occidental las ruedas de molino de la sinrazón de una supuesta maldad intrínseca del régimen sirio que le induce a buscar la sangre de inocentes.

Si el ataque químico carece de toda justificación, el ataque estadounidense supone traspasar todas las líneas rojas de la legalidad internacional.  EEUU con este ataque ha dado a entender que está por encima de la ONU, que es el soberano internacional para juzgar y castigar a quien se oponga a sus dictados.

La fecha tampoco ha sido elegida al azar, el 07/04/2017, tiene lugar la primera reunión del presidente de China Xi Jinping con el de EEEU Donald Trump. Sobre la mesa de la reunión hay un mensaje de fondo de EEUU a China: EEUU no necesita del acuerdo de la ONU para realizar agresiones militares, un mensaje que está en consonancia con las palabras pronunciadas semanas atrás por el secretario de Estado Rex Tillerson al afirmar que EEUU impediría a China utilizar las islas artificiales que construye en el mar meridional de China, y supone también una advertencia a China sobre una posible intervención estadounidense en Corea del Norte, sin contar con el consenso de nadie.

Con este ataque EEUU rompe también con la colaboración que tenía en Siria con Rusia para evitar incidentes no deseados en los operativos aéreos. La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, afirmó el 07/04/2017 que la parte rusa “suspende el memorando con Estados Unidos suscrito en octubre del 2015 para la prevención de incidentes y seguridad de los vuelos durante las operaciones en Siria”, y afirmó que a Rusia le consta que el bombardeo ya estaba planeado de antemano por la Casa Blanca contra Siria para "hacer una demostración de fuerza".

Este ataque supone un cambio en la política exterior de EEUU anunciada por Donald Trump, que le llevaría incluso a afirmar en noviembre del 2015 tras ser elegido presidente: “Estamos a favor de la cooperación y no de los conflictos". "Vamos a poner en primer lugar los intereses de EEUU, vamos a ser honestos con todo el mundo, con todos los pueblos y naciones". Con toda probabilidad, el cambio en la política exterior ha sido consecuencia de las rivalidades internas en la cúpula dirigente estadounidense en la que han triunfado las tesis globalistas frente a las nacionalistas que auparon a Donald Trump a la presidencia. Con ello Donald Trump da un giro a su política, para situarse en la línea continuista en política exterior de la administración de Barack Obama, y hundirse en el discurso cínico que tanto criticó a su oponente a la presidencia Hillary Clinton.


En esta afrenta al orden de posguerra del que surgió la ONU como equilibrio de potencias y encuentro de todas las naciones del mundo, la actual ONU, muestra su rostro pusilánime mirando para otro lado cuando se vulnera el derecho internacional atacando a un país soberano, a la vez que la margina de su papel de garante del derecho internacional basado en la no agresión sin autorización del CSNU, un pusilanimidad que ya viene de atrás pues jamás ha condenado la ilegal actuación militar aérea en territorio sirio de la coalición internacional liderada por EEUU.

EEUU ha dejado claro que la ONU ya no representa el equilibrio de potencias del orden internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial, si ese equilibrio quedó roto a finales del siglo XX  tras las desaparición de la URSS, ahora, al igual que lo hizo con la invasión de Irak, la ONU ha quedado relegada al papel secundario de asuntos menores, y con ello, ha dejado de ser garante de la paz mundial.

Considerando que con este ataque EEUU lanza el mensaje a las naciones que no aceptan su tutela de que pueden ser agredidas sin mediar aviso, como respuesta solo les queda la claudicación o el rearme. Pero, ni China ni Rusia van avenirse a un tutelaje y otras naciones que hacen de la soberanía su valor más preciado tampoco, por lo que este ataque va a marcar un antes y un después en la política de rearme mundial.
Aunque es presumible que la respuesta de Rusia y China sea mesurada a la espera de posibles nuevas acciones unilaterales por parte de EEUU, en términos militares la relación entre grandes potencias sigue rigiéndose por la ecuación: a mayor desconfianza mayor rearme.

La actual emergencia de China y Rusia en el área internacional y que en un proceso de años debería llevar a la formación de un mundo multipolar en el que EEUU participaría como una potencia más, no parece que vaya a estar exento de conflictos.

Ese mundo multipolar que debiera devolver a la ONU su protagonismo central en la marcha de los asuntos mundiales, y que podría dar lugar a un nuevo estadio de confianza en el que abordar el desarme nuclear global ha quedado el 07/04/2017, más lejos.